El grito en el suelo

Versalles y Zarzuelas

1.
Traspaso de poderes versallesco,
dueto proporcional a tal derrota,
dándolo todo por no dar la nota
se inclina el capuleto ante el montesco.

Las urnas se vengaron con un cuesco
brutal del informal cuerpo de jota,
que, azuzando el azul de la gaviota,
palmó cual cejijunto juglaresco.

Lo menos malo fue que Izquierda Unida tan frugal, tan inerme y malherida
recuperara votos descarriados.

Lo peor que el futuro es un despojo
condenado a pastar en el rastrojo
de un presente rehén de los mercados.

2.
Se indigestan las testas coronadas
por un Gotha anacrónico y marchito,
flor de lis deshojada, pan bendito
que se traga la gente anestesiada.

Repúblicas vestales mancilladas
por curas, generales, señoritos,
mamporreros venales, los mismitos
que oscuran mis futuras madrugadas.

Las infantas se casan con cualquiera
que juegue al balonmano con maneras
de duque y braguetazo de postín.

No hay que ser Holmes, Poirot ni Mortadelo
para seguir el rastro del buñuelo
de viento, qué talento Urdangarin.