Entre leones

Tralará

Metroscopia, esa empresa demoscópica convertida en una sastrería a medida, dice ahora que el 71% de los españoles no quiere unas terceras elecciones. Natural. Y si son el 25 de diciembre, pues se llegará al 98%, ¿no? Y si además perjudica a la paz en el mundo y la lucha contra el ébola, al 100%, ¿no?

También arroja en su último estudio otro dato megainteresante: los principales perjudicados por el aumento de la abstención que conllevaría unos nuevos comicios serían el PSOE y Ciudadanos. Y Unidos Podemos se mantiene, y el PP, por supuesto, vuelve a subir.

Un traje perfecto de Atresmedia para que, finalmente, Rajoy se lo enfunde el día de su investidura.

Pero hay algo más, según estos artistas, el 50% de los votantes socialistas respalda el ‘no’ de Pedro Sánchez y del PSOE. En  el sondeo anterior, esta posición sólo contaba con el apoyo del 38% del electorado socialista.

El embuste del ‘no’ va perdiendo peso, pero aún está muy lejos de la realidad, que está sin ningún género de dudas en el 90%, según estimaciones de sociólogos que aún no han caído en la sastrería demoscópica.

En fin, con casi toda la tropa socialista respaldando a Pedro Sánchez, sería muy difícil vender esta nueva trola. A no ser que esto vaya de ‘vamos a contar mentiras, tralará’.

Así las cosas, la mentira está financiada por las principales empresas del Ibex 35, que están poniendo toda la carne en el asador para llevarse por delante a Pedro Sánchez y dejar al PSOE en manos de barones de su confianza a los que ofrecerán en el futuro puertas giratorias de primera por los servicios prestados.

Por cierto, el pasado 31 de agosto, según cuenta Manuel Campo Vidal en el Grupo Joly, un nutrido grupo de altos directivos de esta cosa tan nuestra se reunió en secreto con la presidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz, en Telefónica.

Aunque no sabemos nada porque la reunión era secreta y, por tanto, sorteó el sólido compromiso de transparencia de la Junta, no hay que pensar mal.

No creo que Susana Díaz se dedicara a destripar a su secretario general, a cortarlo en cachitos, a triturarlo, a licuarlo, a cocinarlo a fuego lento, a traicionarlo, a servirlo a él y a su ‘no’ en una bandeja de plata garantizando la abstención. Demasiado ordinario para ser cierto..

Además, con los problemas que tiene Andalucía, lo normal es que la lideresa andaluza se centrara en hacer una amplia y certera exposición de proyecto de futuro que lidera y una defensa cerrada de las oportunidades inversoras que representa la comunidad autónoma andaluza.

Cualquier día de estos nos cuenta los resultados cosechados para paliar el paro, mejorar la educación y la sanidad, reducir la pobreza infantil, acabar con la tocata y fuga de los jóvenes, erradicar la precariedad laboral, tralará.