Entre leones

La niña de la pelota

En mi pueblo, durante aquellos años cortitos de cartera, Paquito era, sobre todo, el dueño de la pelota de fútbol. Y era un mamón y un abusón: siempre quería ganar. Cuando iba perdiendo, amagaba con poner punto y final al partido amenazando con llevarse el balón.

Así las cosas, si queríamos seguir jugando en aquel paseo polvoriento, con un palo de la luz casi en su centro geométrico, pues debíamos dejarnos ganar casi todo el partido y darle la vuelta al encuentro en los últimos minutos, antes de que la noche y las sombras nos desalojaran y nuestras madres tocaran retreta con unos gritos que rompían la barrera del sonido.

Algo por el estilo empieza a pasar en el socialismo democrático español, donde se atribuye a Rubalcaba que "no habrá paz en el PSOE hasta que Susana Díaz sea secretaria general". Bueno, si no es de él, seguro que en algún momento debió pensar algo por el estilo. En cualquier caso, su leyenda le supera una vez más.

Sin embargo, parece difícil que Pedro Sánchez y Patxi López se vayan a dejar ganar a estas alturas del partido.

Es más, en todas las encuestas, incluso las aliñadas, Pedro Sánchez no es que vaya a ganar, es que va a arrasar.

Analizada la delicada situación, pues la plana mayor de verdad del golpe que echó al ex secretario general ha debido decidir que hay que poner en marcha una campaña de desprestigio por "tierra, mar y aire" contra Pedro Sánchez y familia de inmediato –buscarán hasta los orígenes más remotos, hasta Alonso Quijano y Sancho Panza- para intentar darle la vuelta a las encuestas y para que Susana Díaz no se lleve la pelota, que de eso se trata.

En los próximos días, esta andanada Chicago años veinte contra Pedro Sánchez y familia dará la cara a través de un periodismo antaño serio y de calidad que ahora ha decidido definitivamente navegar en las cloacas en un mar de basura.

A la espera de tan tristes noticias, que nos partirán aún más el corazón a sus antiguos lectores, tengo una pregunta y una advertencia.

La pregunta es muy clara: ¿Aprobarán Felipe González y Rubalcaba dicha campaña de desprestigio contra Pedro Sánchez?

Y la advertencia también: como ha dicho un miembro de la Ejecutiva del PSOE andaluz –habría que ponerle un monumento por medio discrepar-, estoy convencido que cualquier ataque contra Pedro Sánchez perjudica más a la niña de la pelota que al madrileño. Un buen ejemplo, sin ir muy lejos, es el desbarre por encargo de Juan Cornejo. Espero y deseo que este no sea el preámbulo de lo que está al caer.