Opinion · Postdatas

Desatados

Alguien ha debido soltar los perros de la guerra, porque no es normal la situación casi de devastación creada por la derecha más extrema, empezando por el PP, continuando con Ciudadanos y terminando con Vox, que, por fin, con Franco de nuevo vivito y coleando, ha metido cabeza en las encuestas y hasta el CIS le da pasaporte para el Congreso.

Ha sido cerrar el PSOE y Unidos Podemos un acuerdo para aprobar los Presupuestos de 2019 y la derecha patriota se ha tirado al monte y se ha vuelto hasta faltona.
Hasta tal punto están desatados que Rivera, Riverita ha planteado a la Mesa del Congreso, controlada por los suyos y los del PP, que no tramite los Presupuestos por ser ilegales.

La broma sería una broma si Ana Pastor, que se está dejando su prestigio en estas decisiones con tintes de asonada, no hubiera puesto la ocurrencia en manos de los servicios jurídicos del Congreso de los Diputados.

Es de suponer que los juristas, gente seria donde la haya, pondrán punto y final a la mascarada, con un informe de dos palabras: “Gilipollez parlamentaria”.

Por su parte, el líder del PP, Pablo Casado, tiene previsto colarse en Bruselas para largar de los Presupuestos y para meterse con Pedro Sánchez y su Gobierno. Con García-Margallo como ideólogo, la cosa puede ir a peor.

Como no hay nadie que le diga ¡por qué no te callas!, el artista del aprobado en un cuarto de hora y un metro cuadrado de universidad corrupta se va a hartar de ladrar contra el Gobierno, de echarle mierda a España. Todo un patriota; sí, un patriota de una, grande y libre. Por el bien de los españoles, que debemos ser gilipollas y necesitamos que ladren por nosotros las verdades de barquero; perdón, del banquero.

Y después está Rivera, Riverita, que se rasgó las vestiduras, enseñó los molares y juró en arameo contra la subida del Salario Mínimo Interprofesional (SMI) hasta los 900 euros. Hay que ser can para oponerse tan frontalmente a que los caninos más caninos de la España de los españoles y nada más tengan un salario digno para vivir, para sufrir un poquito menos, para que sus hijos vayan desayunados al colegio, para que el fin de mes sea menos tragedia, para que todos los españoles seamos un poquito más iguales.

Y encima alega que esa subida tan importante va a perjudicar a los autónomos, que tendrán que pagar algo más de 400 euros.

Un artista del alambre este Rivera, que todo lo mide en votos y en ladridos. ¡Naranja desteñida es lo suyo!

En fin, desatado los canes shakesperianos, Pedro y Pablo pueden recurrir al poema de Goethe Kläffer para responderles presupuestariamente y como se merecen:

“Más siempre atrás nos ladran,
Ladran con fuerza…
Quisieran los perros del potrero
Por siempre acompañarnos
Pero sus estridentes ladridos
Sólo son señal de que cabalgamos”.

O simplificarlo con una cita inexistente de El Quijote pero muy redonda y de mucho peso: “Si los perros ladran, Sancho, señal que cabalgamos”.