Entre leones

Un socialista imprescindible

Santos Cerdán, Ximo Puig y Adriana Lastra.- PSOE

Leo con sorpresa que el presidente del Gobierno y secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, "empodera" a Adriana Lastra, actual vicesecretaria general de los socialistas españoles. Algunos periodistas, que solo se han prestado a publicar la versión de una parte -eso de contrastar resulta un engorro, una antigualla-, sitúan entre líneas a la asturiana como aspirante a suceder al mismísimo Pedro Sánchez.

Allá cada cuál con sus ínsulas. Sancho Panza llegó a ser gobernador de una de ellas, de nombre Barataria. Y Adriana Lastra -alguien a quien aprecio y respeto sin alcanzar la condición de palmero-, siempre puede encontrar a un escribano -no tiene por qué ser un Cervantes- que ponga en valor sus cualidades para ser "empoderada", una especie de entronización política.

Hasta aquí todo bien. Como dicen los Urdangarin de forma tan civilizada, son "cosas que pasan". Y tanto.

Sin embargo, si finalmente se confirman los macutazos y el nuevo Reglamento de la Ejecutiva Federal del PSOE se ha cambiado para dejar sin competencias al actual secretario de Organización, Santos Cerdán, me parece muy feo, un auténtico tiro en la barriga.

Santos Cerdán, elegido sucesor de José Luis Ábalos en el 40ª Congreso del PSOE en Valencia, se quedaría con una mano delante y otra detrás, sin la coordinación de las competencias electorales, sin la coordinación entre Gobierno, partido y grupos parlamentarios. Un disparate que, según el compañero Fuentes (un viejo embustero), quiere pasar por ser una decisión salomónica. Me imagino a Salomón tirándose por los bloques de Cádiz tras enterarse de la utilización fraudulenta de su legado.

Como venía diciendo, el navarro llegó hace tres meses para poner orden en un partido que necesitaba desde hace demasiado tiempo recuperar la casa del pueblo en el sentido más amplio de la palabra, para volver a ser transparente y limpio de puertas para adentro y de puertas para fuera. Para reinstaurar la ejemplaridad. Y se encuentra que 90 días después -como las puñeteras letras del ditero- se impone la dinámica cainita y lo machacan con redacción de Bolaños y una campañita mediática de los ‘cuchipandi’ con escarnio incluido.

Les ha faltado exhibir su cadáver político en la puerta de Ferraz como el de Ned Logan (Morgan Freeman) en Sin Perdón. Si lo hacen, habrá que emular a William Munny (Clint Eastwood), porque así debe responder un viejo amigo.

En fin, me dicen que Pedro Sánchez está detrás de esta jugada política con forma de puñalada trapera alevosa, nocturna y pública. No me lo creo.

No me puedo ni imaginar que él, que sufrió en sus carnes la persecución hasta el extermino del susanismo y sus mariachis y la desconsideración más absoluta y la desautorización por sistema, puede estar detrás de tamaña traición a sus propios principios.

Santos Cerdán representa valores que Pedro Sánchez ha apreciado siempre de verdad y que posiblemente heredó de sus padres: el sentido común, la discreción, la honradez y la lealtad.

Sea con su apoyo o sin él, a los ojos de la militancia, Santos Cerdán, es y será siempre un socialista imprescindible, con su autoridad moral intacta.