La revuelta de las neuronas

¡Es la productividad, estúpido!

Tenemos un mercado laboral que funciona como el perro del hortelano: ni deja incorporarse a los jóvenes, ni deja liberarse a los mayores. Tenemos muchos jóvenes que no pueden acceder al mercado laboral y mucha gente mayor que se queda atrapada  en el paro después de haber trabajado muchos años. Hay que ordenar el desorden del mercado laboral para que la gente esté  mejor pagada y cotice más, en lugar de construir un ejército de asalariados precarios y autónomos  asfixiados. Ha sido la crisis económica, con la disminución del empleo y de la recaudación de cotizaciones sociales, la que ha obligado a recurrir a las reservas de la Seguridad Social, no el aumento de la esperanza de vida y del número de pensionistas. La demografía envejecida se toma como referente para justificar el despiece del sistema público de pensiones. El gasto por pensiones en España representa alrededor del 10,2% del PIB, cuando la media de la Unión Europea es del 11,3% aproximadamente.

La sostenibilidad del sistema de pensiones no depende solo de la esperanza de vida y del ratio entre pensionistas y trabajadores, sino también y sobre todo, por la productividad. Tras la II Guerra Mundial cuando se inaugura el Estado de Bienestar en Europa, no se puede decir que abundasen los jóvenes. En 1970 había casi siete personas trabajando por cada pensionista, mientras que a comienzos de la crisis el número de trabajadores por cada pensionista no llegaba a tres, el sistema tenía superávit y el fondo de reservas de la Seguridad Social acumulaba más de 57.000 millones.

En lugar de regular ese aumento de la productividad en favor de una vida más plena de  actividades, que no dependan siempre de un ingreso laboral cada vez más complicado, se destina el tiempo liberado por la productividad para engrosar los beneficios de los pocos y aumentar la precariedad de los muchos. La jubilación a los 60 ha sido hasta ahora un hecho en algunos supuestos. Un dato: El número de personas de 60 o más años inactivos por haberse jubilado o prejubilado ha crecido un 30,4% en 10 años. En el segundo trimestre de 2014 había 5.699.200. Otros, como el exconsejero delegado del Banco Santander, Javier Marín, quien dijo en 2013 que "la recuperación económica había llegado para quedarse" y que "había que seguir haciendo reformas", son la avanzadilla de la emancipación proletaria: puede prejubilarse a los 48 años cobrando 800.000 euros al año. Eso sí que parece sostenible.

Los datos que mostraba en la entrevista de La Noche en 24H a Pablo Iglesias, el que fuera Jefe de prensa de Banesto en la época de Mario Conde, Pepe Hervas, no son "objetivos", pues casi nada lo es en la economía. Son tan objetivos como su afirmación en 2013, cuando sentenciaba en una entrevista para Periodista Digital, cuyo director es Alfonso Rojo, que "quien diga que en TVE hoy no están todas las opiniones, miente". No se puede hacer la cuenta de la vieja diciendo tantos cotizantes, tantos pensionistas, toca a tanto para cada uno. Se puede sostener a más gente que antes con menos gente empleada, se produce más con tiempos de trabajo decreciente, se puede vivir mejor trabajando menos horas, pero eso sería cuestionar el dogma neoliberal. La "pluralidad a la coreana" en TVE es al periodismo, lo que la "aritmética neoliberal" a la economía, una patraña.