La revuelta de las neuronas

¿Qué es la reacción?

miedoEl "carácter social" de una sociedad en un periodo dado, tiene mucho que ver con el grado de conformidad. Viene a explicar los motivos por los cuales hacemos lo que objetivamente un modelo necesita que hagamos. Son los impulsos dominantes en una sociedad donde deseamos lo que "tenemos que hacer". De esta forma, los miembros que componen una sociedad consideran que lo "que hay" es lo único que puede haber, que el modo de vida actual es el único posible, que lo que vivimos no es una construcción humana, sino algo extrasocial, algo "natural", esto es, heterónomo, lo contrario a autónomo.

La Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (Airef), el organismo encargado de velar por la sostenibilidad de las cuentas públicas, calcula que la devaluación salarial ha restado unos 15.000 millones a la Seguridad Social para el próximo año. Así tienen razón: no habrá pensiones, no habrá sanidad, su profecía se cumple a la perfección, quienes provocan la enfermedad nos venden el veneno a modo de antídoto.

Mientras sigamos  pensando que las razones esgrimidas por las élites son las razones objetivas, mientas que sus recetas sean vistas como LAS recetas, mientras que nuestro carácter social esté marcado por el "hambre canina de plusvalor" (Marx), no dejaremos de asumir que el empobrecimiento es la única salida al empobrecimiento. Seguiremos culpando de ello a tu vecino, a quien protesta, a quien habla otra lengua, a quien no obedece.

¿Qué es entonces la reacción? No protestar contra quienes imponen medidas que afectan para peor a la mayoría, pero saltar iracundo contra quienes protestan contra esas medidas. No protestar contra los desahucios, los recortes en sanidad, las mujeres asesinadas y el machismo, pero aparecer como garante de los DDHH en Venezuela o apoyar bombardeos en defensa de la "democracia" que aquí no defienden. Es "preocuparse" del empobrecimiento local para criticar a los refugiados, de la sanidad cuando se expulsa a los sin papeles, es acusar de machismo a los musulmanes justo después de restarle importancia a la violencia machista. Es en definitiva, hablar en nombre de los derechos para restringirlos, reducirlos, nunca ampliarlos o defenderlos. Ampliar derechos y democracia es para esta lógica algo malo, la democracia solo puede defenderse en negativo, al igual que la libertad. Solo los siervos defienden su servidumbre. La desobediencia es la palanca de la democracia y el nuestro es un pueblo libre y alegre.