Opinion · Jose A. Pérez

Cristo al horno

En 2005, Lo+Plus tuvo en su plató a Javier Krahe. Era una de las raras oportunidades de ver a este cantante de poquedumbres en una pantalla. Durante aquella entrevista, se emitió el cortometraje Cómo cocinar un Cristo, rodado por Krahe y Enrique Seseña en 1978. Me consta que Krahe no sabía que se emitiría. Pretendía ser una sorpresa, y lo fue. Pero la mayor sorpresa vino días después, cuando Canal+, asediado por las críticas, se disculpó por haber emitido aquel engendro.

Ahora el tema vuelve a la actualidad porque varios medios digitales conservadores anuncian que Krahe y Montserrat Fernández, quien fuera directora de Lo+Plus, tendrán que sentarse en el banquillo acusados de un delito contra los sentimientos religiosos. Nadie duda que Cómo cocinar un Cristo resulta ofensivo para algunas personas, como nadie puede dudar que el arte debe generarse y exhibirse en contextos de libertad. Emitir aquel corto por televisión fue un error porque la televisión, todos los sabemos, no es libre. Peor aún; sólo con pisarla ya le vuelve a uno esclavo de intereses comerciales, del bienpensar y de la castración cultural. Por eso, me imagino, Krahe se deja caer tan poco por la pequeña pantalla.

El arte, en televisión, debe ir de madrugada. Con la pornografía y el resto de la basura de nuestro tiempo.