Jose A. Pérez

El mundo americano

El miércoles La Primera dedicó la noche a Barack Obama con un especial de 59 segundos y el documental Camino hacia el cambio, rodado durante la campaña electoral. La excusa era el primer aniversario de la elección de este tipo capaz de manejar la guerra con una mano y el Nobel de la Paz con la otra.

En este mundo americano, los pequeños países satélites celebramos las efemérides yankis como si fueran propias. Lo que más nos gusta del Imperio, lo que mostramos en televisión es el folclore: fiestas de Hollywood, tiroteos en institutos, Halloween y Obama. La parte más pop de una cultura pop infinitamente más molona que la nuestra. Llegará un día, me temo, en que toda nuestra iconografía sea americana. Al fin y al cabo, ¿a quién no le gustaría que nuestras alcantarillas echaran humo por las rendijas? ¿Quién no visitaría un Gran Cañón en Los Monegros? ¿Cómo no te va a enamorar la Ruta 666, el skyline de Nueva York, las cuestas de San Francisco? ¿Cómo no va a hechizar un líder mundial que ha hecho del posibilismo un eslogan, de la raza un símbolo, de las buenas intenciones un Nobel?

El sueño americano es ya el sueño del medio mundo, y los países satélites lo celebramos en prime time, combinando información con fenómeno fan a partes iguales. Que Dios bendiga América. Que Dios os bendiga.