Jose A. Pérez

Consenso

Hace un par de años, RTVE llevó a cabo un ERE por el que se libró de todos los profesionales mayores de 50 años. El próximo Presidente de la Corporación RTVE, Alberto Oliart, tiene 81. ¿Captas la ironía?

El señor Oliart es lo que se llama un hombre de consenso, avalado por PSOE, PP y hasta por CiU. También es un hombre sin ninguna experiencia en el mundo de la comunicación. ¿Por qué, entonces, nombrarle Presidente de RTVE? ¿Será porque fue Ministro de Industria y Energía con Adolfo Suárez? ¿O quizá porque fue Ministro de Defensa con Calvo Sotelo y Felipe González? ¿Será quizá porque presidió durante 17 años la Asociación de Criadores de Cerdo Ibérico? ¿O quizá porque las hijas de Joaquín Sabina son sus nietas?

Claro que también es posible que haya sido la única opción. Quizá ningún otro hombre de consenso haya aceptado un cargo tan delicado en un momento tan convulso. Después de todo, ¿quién querría hacerse cargo de una radiotelevisión pública cuyo presidente huye despavorido "por razones estrictamente personales"? ¿Quién querría dar la cara en una etapa marcada por la supresión de la publicidad que en la propia casa se ve como un salto al abismo?

Al señor Oliart le espera una labor peliaguda: evitar que RTVE se vaya al infierno. Si fracasa, al menos, será un fracaso de consenso.