Calentando al público

«Grítele, señora, grítele. Dígale algo, señora… ¡Bandido!» Se lo dice un reportero a una mujer que pasa por allí justo cuando Diego Pastrana, el hombre falsamente acusado de violar y asesinar a su hijastra, entra detenido en comisaría. En el video emitido en televisión no se escucha la dirección de actores del reportero, pero sí a la señora gritando: «¡Sinvergüenza, bandido!» Una gran interpretación, por cierto. Muy orgánica. El caso Pastrana empieza a convertirse en un manual de malas prácticas periodísticas. A la condena mediática se suma ahora este episodio que fue denunciado la semana pasada por TV3 y BTV.

En los programas de entretenimiento, un cómico sale al plató antes de que comience la grabación para entretener al respetable con chistes y esparajismos. En la jerga de la tele a esto se le llama «calentar al público». Su objetivo es que el graderío esté animado desde el primer segundo de grabación. Práctica, por lo visto, adaptada a los informativos. Esta vez ha trascendido porque Pastrana resulta ser inocente a pesar de la hemeroteca, pero imagínate la de veces que nos habrán colado improperios inducidos como espontáneos. Es lo que pasa cuando la información y la prensa rosa se confunden. Es lo que pasa cuando la información es devorada por el show. Que siga el espectáculo.