Jose A. Pérez

Responsabilidad social

Las actuales políticas empresariales defienden el concepto de responsabilidad social corporativa, que, en su esencia, se basa en no dejar el mundo peor de como se lo encontraron. La responsabilidad debe darse en todos los ámbitos: el económico, el laboral, el ambiental… Es una idea poderosa y casi etérea que pretende evitar que las empresas traten el mundo como un clínex (al menos explícitamente). Todas las grandes empresas tienen su manual de buenas prácticas, una suerte de listado de compromisos para con el entorno. Las cadenas de televisión también. Todas se comprometen, por ejemplo, a informar, a defender la libertad de prensa y de expresión, y a todas esas cosas que tan bien suenan.

Luego empiezas a ver los programas del corazón y ciertos informativos, y te preguntas dónde ha quedado la responsabilidad en esos espacios. Te preguntas si limitar la realidad a dantescos y terribles, vomitar horas y horas de imbéciles demostrados discutiendo sobre sus compañeros de cama es parte de un plan estratégico para hacer del mundo un lugar mejor. Somos una empresa privada, te dirán. Las buenas prácticas no tienen nada que ver con esto, te dirán.

Será que la responsabilidad social corporativa de ciertas cadenas pasa por nuestro derecho a apagar la tele. Ejercitémoslo, pues, responsablemente.