Opinión · Salud mental en tiempos difíciles

Hay ya más de dos millones de refugiados sirios. ¿Seguiremos los europeos mirándonos el ombligo?

La guerra civil que padece Siria ha entrado ya en su tercer año de atrocidades, provocando la salida de más de dos millones de refugiados, según datos de las Naciones Unidas, aunque otras fuentes doblan esta cantidad. Un número de refugiados superior al de las guerras de la ExYugoslavia y comparable al del genocidio de Ruanda de 1994.

Sin embargo, en el contexto actual, inmersos como estamos en un fuerte cambio de las relaciones de poder en nuestra sociedad, la denominada crisis, hay una tendencia a encontrarnos como ausentes de lo que ocurre a nuestro alrededor. Shockados por nuestros problemas, nos estamos volviendo insensibles a lo que no nos afecta directamente, aunque nada en el mundo de hoy nos es ajeno, queramos ó no, vivimos radicalmente interrelacionados. Hay cada vez más una tendencia en nuestra sociedad a estar absortos en nuestros problemas locales, a hallarnos como hipnotizados con la visión de nuestros propios ombligos.  Creo que vale la pena recordar  que sólo hace apenas  unos pocos años, ante la guerra de la ExYugoslavia por ejemplo, en Europa se puso en marcha una formidable red de solidaridad.

La población siria está huyendo especialmente a los países vecinos, que se hallan a su vez inmersos en situaciones muy difíciles.  Hay que tener en cuenta que sólo el Líbano tiene un millón doscientos mil refugiados, que suponen ya el 25% de la población del país de los cedros. Desde esta perspectiva es muy importante que Europa, una de las zonas del mundo que posee mayor nivel de vida sea sensible a esta realidad y organice un sólido programa de ayuda a los refugiados sirios. Hasta tal punto la actuación de Europa ante la guerra de Siria es deleznable que el  Alto
Comisionado para los refugiados de  la ONU, Antonio Gutierres,  ha tenido que emitir esta misma semana un  enérgico llamamiento, urgiendo a la Unión  Europea a actuar ya,  recordándole sus obligaciones internacionales
  y señalando que solo Alemania y Suecia están actuando solidariamente ante los refugiados de esta guerra.

No es mi intención en este texto, ni tengo conocimientos para ello, analizar en profundidad las causas y los factores que intervienen en esta guerra, aunque a nadie se le escapa, la gran importancia del perverso juego de ajedrez de los intereses de las grandes potencias, que toma como rehén a la población siria. Es importante señalar también que hay poblaciones afectadas por otras guerras que viven situaciones muy difíciles y que también deben ser tenidas en cuenta

Especialmente en el caso de los españoles no estaría mal que recordáramos que precisamente si algo ha caracterizado nuestra historia es el exilio: judíos, moriscos, intelectuales, republicanos…. Por eso es importante que ahora, a pesar de nuestras dificultades, en la medida de nuestras posibilidades, no perdamos al menos la empatía, la sensibilidad hacia lo que ocurre a nuestro alrededor.

Es por todo ello que  desde este blog hago un llamamiento a dar una respuesta a esta tremenda realidad de los más de dos millones de refugiados sirios. Porque si permanecemos indiferentes, insensibles, qué mayor triunfo de las ideologías de la depredación y la explotación del hombre por el hombre que la constatación de nuestra creciente deshumanización?

 

Correspondencia:  jachoteguil@gmail.com