¿Mierda de democracia española?

Hay días en que la democracia en mi país, España, me parece una mierda. Es verdad que en todos sitios cuecen habas. Pero este país es el mío y me llena de vergüenza porque aquí pasan cosas que no leemos en Alemania, ni en Francia ni en Portugal ni en Inglaterra. Ocurren quizá en Italia y en Polonia, países también católicos y con un pasado autoritario donde la jerarquía de la iglesia siempre ha frenado los valores republicanos.

Me llena de vergüenza que en España un sicario de OK Diario entre en los despachos de diputados de Podemos, y campe dentro del Parlamento con la impunidad de los generales franquistas en los cuarteles durante la dictadura, que haga fotos como si fuera su cortijo, que revuelva entre los papeles y que después «Don» Eduardo Inda, como le llama Ferreras en La Sexta, publique esas fotos obtenidas ilegalmente. Me llena de vergüenza el silencio de los demás partidos y me abochorna que la Presidenta del Congreso quiera quitarle hierro al asunto.

Me llena de vergüenza que en mi país, España, el PP montara una policía política para inventar pruebas falsas contra Podemos y que esas pruebas falsas se publicaran no solamente en la cloaca de Inda, sino también en La sexta y en Telecinco y en Antena 3 y en Cuatro y en la Ser y en la COPE y en Onda Cero y en el País y en El mundo y en el ABC. En todos los medios las mismas noticias falsas, siempre con la intención de debilitar a Podemos porque había elecciones o era posible un acuerdo de gobierno con el PSOE. Me llena de vergüenza que Inda, que ha colaborado en la difusión de esas pruebas falsas no esté juzgado y en la cárcel como su amigo Villerejo y me llena de vergüenza verle en los platós de La sexta o de Telecinco cacareando sus mentiras infinitas con la impunidad del protegido. Porque es un falso periodista que inventa pruebas, lleva al periodismo al vertedero y debilita la democracia.

Me llena de vergüenza que Borrell se presente como candidato a las elecciones europeas y antes de que pase un mes dimita por intereses de personales o de partido, demostrando que encabezó una candidatura para mentir a los votantes. Carmena, que también ha dejado desmadejado el ayuntamiento de Madrid con su espantada, por lo menos lo avisó. Pero Borrell simplemente ha mentido. Y hablando de mentirosos, me llena de vergüenza que Sánchez, que dijo en la última entrevista en El país antes de las elecciones que no tenía ningún problema en gobernar con Podemos, ahora grita que va a la investidura sin pactar nada con Podemos y esperando el voto o la abstención de la derecha. Que al final lo que quiere es gobernar  con la derecha. Lo que temíamos. Pedro Sánchez ha mentido a sus militantes, a sus votantes, a Podemos, a Pablo Iglesias, a todo el mundo. Al final, Sánchez quiere, como Felipe González, como Susana Díaz, una gran coalición, como en Alemania, aunque a las elecciones fuera con un discurso que imitaba a Podemos. Y me llena de verguenza que los medios silencien que la UGT y CCOO apoyan un gobierno de la izquierda con Unidas Podemos. Igual es que no es importante.

Me llena de vergüenza ver que fácil ha sido que Rivera, que iba a ser Presidente, hoy está en el fango. Solamente porque los que mandan en los medios han decidido dejarle caer. Los mismos medios, para mi vergüenza, que jalearon y estimularon a Errejón para que rompiera con Podemos y dificultar así el pacto de Iglesias y Sánchez. Hoy Errejón se ofrece al pacto del PSOE con Ciudadanos. Objetivo cumplido. Esa es nuestra democracia. Los medios dictan quién puede estar y quién no en el gobierno de España. Apenas han bastado tres días para que Rivera bese el fango y Errejón, que era un maldito cuando estaba en Podemos, nunca tuvo la inexistente beca ni trabajó nunca en Venezuela.

Hay días en que la democracia en España me parece una mierda. Como son una mierda los incendios de cada verano, los asesinatos de mujeres por hombres que las desprecian, como el deterioro de los salarios y de las condiciones laborales, los desahucios, la mediocridad de nuestros políticos, sus mentiras cotidianas, la basura de nuestros medios, la vulgaridad de nuestras universidades, la venalidad de nuestros tertulianos y columnistas, la tolerancia con la corrupción de los votantes del PP y del PSOE, la hipocresía del post pujolismo y del PNV, el culto al franquismo o el silencio sobre la pederastia de los curas en los colegios religiosos. Me acuerdo de los que han jaleado a los de la manada como si fueran de los suyos, de las agresiones a las mujeres en las fiestas de verano, de los ataques diarios a homosexuales y me parece que la democracia española es una mierda y que le queda mucho y que le siguen pesando demasiado los cuarenta años de dictadura y los cuarenta años de monarquía y todo un siglo de caspa. Hay quienes dicen que el PSOE es el partido que más se parece a España. Pues pobre España.