Las carga el diablo

¿A qué vienen esas bravuconadas del PP con Gibraltar?

10 datos y reflexiones sobre la que el gobierno del pp está liando, sin ninguna necesidad, este verano en Gibraltar:

1. Los siete municipios de la Mancomunidad del Campo de Gibraltar (Algeciras, La Línea, Los Barrios, Tarifa, San Roque, Castellar de la Frontera y Jimena de la Frontera) suman casi trescientos mil habitantes; los gibraltareños son treinta mil.

2. El Producto Interior Bruto (PIB), es decir, la riqueza que genera al año cada habitante del Campo de Gibraltar no llega a los 20.000 euros. En el Peñón está cerca de los 50.000. Un conductor de autobús gana en Gibraltar más del doble que uno de la Línea o de Algeciras.

3. Cuando Franco cerró la verja en junio de 1969 condenó a la miseria a la mayor parte de los vecinos de La Línea de la Concepción. Una ciudad de 100.000 habitantes se quedó apenas con la mitad. El resto se tuvo que marchar a buscarse la vida a Cataluña, a Madrid, el País Vasco o Alemania. Directa o indirectamente 40.000 linenses se quedaron sin medio de vida cuando les cerraron la verja. Y muchos de los que no se marcharon sobrevivieron en la marginalidad y en la delincuencia, narcotráfico y contrabando de tabaco. Queriendo joder a 30.000 gibraltareños, hundieron para siempre a más de quince mil familias españolas.

4. Tanto en educación, como en sanidad, como en actividad comercial, hay muchas sinergias que dan vida a la zona. Quienes defienden profundizar en esta opción lo hacen porque entienden que es el único camino para que el contencioso pueda llegar a ver la luz algún día.

5. Hay muchos programas de cooperación, convivencia y de buena vecindad que permiten que mejore la calidad de vida y el conocimiento mutuo de quienes residen en una y otra parte de la verja.

6. Todos los habitantes de la zona viven con la sensación de que, de manera periódica, surgirá un desencuentro de tipo político que crispará los ánimos y afectará a sus vidas. Han aprendido a sobrellevarlo. Eso sí, esperan que no vuelva a suceder algo como el cierre de la verja, que separó a muchas familias durante casi catorce años.

7. Suena patético y hasta ridículo ponerse chulo y sacar pecho de cara a la galería. ¿Qué es eso de "se ha acabado el recreo"?  ¿A quién piensa Margallo poner de rodillas contra la pared y con los brazos en cruz? Porque el pp sabe perfectamente que  el Reino Unido no va a renunciar nunca al Peñón ni los yanitos van a querer dejar de ser británicos. Y depende de ellos.

8. Que el lanzamiento de los bloques de hormigón perjudica al medio ambiente de la zona no sirve como pretexto para montar el pollo que está montando Margallo. El argumento ha sido desactivado por las propias asociaciones ecologistas del campo de Gibraltar. Así que ya se está buscando otra excusa para justificar el aumento de los controles en la verja, o su anuncio de cerrar el espacio aéreo, inspeccionar las irregularidades fiscales de gibraltareños con residencia en Sotogrande (San Roque) y cobrar 50 euros por entrar o salir del Peñón.

9. ¿Se imaginan el marrón que sería que, de un día para otro, Gibraltar fuera español? ¿Cómo era aquello de "no sueñes demasiado con algo no vaya a ser que se cumplan tus deseos?"

10. Escoger el camino de las represalias es apostar por un ridículo espantoso. Ese pulso el gobierno de España lo pierde y lo sabe. Sabe que tendrá que envainársela porque no puede poner en peligro las relaciones con Reino Unido ni es de recibo mantener una postura que perjudica a los más de seis mil trabajadores españoles que se ganan la vida en la Roca; unas sanciones con las que no están de acuerdo las asociaciones vecinales; una pataleta que no apoyan ni los pescadores, que sobre el papel son los más perjudicados con la gamberrada de los bloques de hormigón y una revancha con tintes infantiles que no suscribe ningún partido político de la zona excepción hecha, claro está, del partido popular.

¡Qué ganas de perder el tiempo y de hacer el panoli, pardiez!

Y para rematar la faena mira tú por dónde, casualidad de casualidades, el actual embajador de nuestro país en el Reino Unido es Federico Trillo-Figueroa, el mismo que el 17 de julio de 2002, siendo ministro de Defensa, contó al mundo en épico trono triunfal cómo España "reconquistó" a los marroquíes la isla de Perejil "al amanecer y con fuerte viento de levante".

Si algo faltaba para que esta España del pp en 2013 se pareciera ya del todo a la de los nodos en blanco y negro de los sesenta, aquí lo tenemos. Han sacado de las catacumbas el grito de "Gibraltar español" para gozo y disfrute de los portadistas de ABC, la Razón y demás medios afines, que se temían los pobres un aburrido mes de agosto.