Las carga el diablo

Lo del voto útil ya no cuela

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Esta vez ya no les va a valer. El eterno discurso del voto útil ha muerto. Si eres de izquierdas y no me votas a mí, decían, estás tirando el voto. Pues mirad, chicos, va a ser que no. Va a ser que se os ha acabado el cuento. Nos habéis estado llevando al huerto más de treinta años y ya va siendo hora de darle un vuelco a esto, ¿no os parece?

¿Para qué queréis el voto de los ciudadanos de izquierda que son críticos con vosotros? ¿para pactar veraniegas reformas constitucionales con el pp? ¿para ejercer una oposición de perfil bajo que da razonable pábulo a quienes nos tememos, aunque insistáis en que no sois la misma cosa, que acabéis formando una gran coalición si los números no os permiten otra manera de continuar en el poder? ¿para alinearos con la inflexibilidad pepera a la hora de abordar esa patata caliente llamada Catalunya? Pues lo dicho: va a ser que no.

Ya está bien de asustar al personal, ¿no os parece? Ya está bien de aventar miedos para recolectar votos en caladeros de indecisos o defensores de la mentalidad práctica. Ya está bien tanto intentar patrimonializar el variopinto y plural espacio de izquierdas dibujando rabo y cuernos a los "rojos" que no emiten en vuestra misma longitud de onda.

Decía este sábado Rubalcaba en San Sebastián que "hay que rebelarse contra los amantes de que pp y psoe son lo mismo" Y contra el pp, ¿cuándo habéis llamado a la rebelión? ¿Qué habéis hecho para frenar la demolición perpetrada por Rajoy y sus chicos durante los dos últimos años y medio? ¿De qué modo habéis gestionado el sufrimiento de tanto ciudadano que ha visto cómo cada día que pasaba le iban peor las cosas mientras quienes de verdad nos mandan -banqueros, troika y demás "señoritos" de nuestro presunto gobierno- no perdían ocasión de proclamar una mejoría que no se creen ni ellos? ¿Dónde estabais cuando las calles se llenaban de indignados?

Se cumplen ahora tres años del 15M. Cada semana, cada mes que pasa, son más los que comprueban que sí se puede. La indignación se va cociendo a fuego lento y las encuestas lo confirman. Pero los dos partidos mayoritarios vuelven a recurrir en esta campaña a los lugares comunes de siempre, a ningunear a las formaciones más pequeñas y a insultarse entre ellos, llamarse mentirosos y echarse en cara las herencias recibidas, ¡qué pereza!

Fomentan la crispación, pero esta vez no van a conseguir que caigamos en la trampa. No lograrán desdibujar la dignidad de un movimiento de indignación que ha ido sumando éxitos con sus iniciativas y sus movilizaciones y que ha derivado incluso, por ejemplo, en que bomberos, cerrajeros, y hasta miembros de fuerzas de seguridad, se hayan negado ya a participar en algún que otro desahucio. Esto está cambiando. Lentamente, pero está cambiando. Lo comprobaremos el día 25 cuando el voto se atomice y las opciones "minoritarias", como ellos las llaman, consigan representación parlamentaria.

Ahora los socialistas nos quieren vender un plebiscito contra Rajoy, pero ya no cuela. Demasiado tarde, príncipes y princesas. Esta vez vamos a desenmascarar vuestro recurrente rollo macabeo del voto útil. Si, como consecuencia de nuestra voluntad soberana, el ochenta por ciento de apoyos que sumáis ahora entre los dos grandes partidos acaba reduciéndose sensiblemente y repartiéndose entre otras opciones, entonces quizás consigamos que os bajéis del burro y os pongáis a hablar en serio, escuchando y tomando en consideración argumentos y puntos de vista distintos a los vuestros a la hora de afrontar los problemas, y buscando soluciones consensuadas para resolverlos.

Las elecciones europeas siempre han marcado tendencia a la hora de predecir el comportamiento del electorado en las municipales, autonómicas o generales en nuestro país. Por eso están tan nerviosos. Por eso en el pp atacan a los partidos emergentes y en el psoe llaman a la "rebelión" contra unos y al plebiscito contra otros. Por eso los socialistas vuelven a intentar vendernos la moto del voto útil. Lo siento mucho, queridos míos, pero me temo que esta vez no cuela.