Las carga el diablo

Los juguetes rotos del psoe

¡Con la ilusión que fuisteis capaces de transmitir! ¡Con las ganas de pelea que conseguisteis contagiar! Joaquín, Manolo, Felipe, Bono, Ibarra... ¿qué ha sido de vosotros? ¿dónde está vuestro otro yo? No me puedo creer que todo aquello fuera mentira. Joaquín (Leguina), ¿dónde está aquel combativo joven, curtido en el Chile de Allende, que consiguió ser el primer presidente de la Comunidad de Madrid y que durante doce años puso en marcha tantas iniciativas de izquierda? ¿Qué ha sido de ti, para que te dediques ahora a lanzar vituperios contra todo aquello que pone en cuestión las cosas que no te gusta oír? No digo que las compartas, pero ¿por qué no las respetas? ¿por qué las descalificas? O tú, Manolo (Chaves), casi veinte años poniendo Andalucía en el mapa con logros sociales importantes y ahora defendiendo el galimatías en el que anda metido tu querida organización... Estás a punto, además, de votar "sí" a mano alzada a la continuidad del régimen monárquico. Buen remate para tu carrera. Claro, que como dice tu portavoz Soraya, en el fondo tenéis alma republicana, que hay que ver lo despistado que ando yo.

¿Qué ha sido de aquel partido socialista que era capaz de mover masas y remover conciencias? ¿qué mosca le ha picado a su otrora carismático líder Felipe, (se llama como el heredero, ¿no es maravilloso?) para que ahora, cada vez que habla, suelte por su boca barbaridades que al menos yo pensaba que nunca le escucharía? O Ibarra, o Bono, aunque este último, la verdad, siempre apuntó maneras. Dime, Alfredo, ¿qué puñetas os ha pasado para desconectar de vuestras esencias, o de lo que nos creíamos que eran vuestras esencias y por eso os votábamos?

En aquel entonces, cuando os comprábamos vuestros "rompedores e ilusionantes" mensajes, nunca pude imaginarme que treinta años después ibais a parecer tales caricaturas de vosotros mismos. Os escucho y no doy crédito. Erais nuestros ídolos, matábamos por vosotros y por vuestras ideas o por lo que yo creía que eran vuestras ideas, y que en un tiempo coincidían con las mías. ¿Qué coño nos ha pasado? ¿Es a vosotros a quienes la vejez sienta fatal o es a nosotros? ¿Tan difícil os resulta admitir que las cosas ya no son como eran, que nada va ya por donde iba entonces? ¿Tan complicado es entender que el mundo es ya de nuestros hijos, de la gente de la edad de Alberto Garzón, Teresa Rodríguez, Pablo Iglesias o Beatriz Talegón? Ellos nos están diciendo -educadamente- que se ha acabado ya el cachondeo de tantos años y llevan razón. El rollo ahora es otro y tiene que ser otro.

Un rollo en el que la corrupción, el tráfico de influencias y las connivencias de bancos, eléctricas y demás grandes empresas con el poder pasen a ser asunto del pasado. Una manera de hacer política que corrija los vicios adquiridos, unos modos y maneras que han acabado desembocando en los intolerables desmanes perpetrados por la derecha del pp durante los últimos dos años y medio. Hubo un tiempo, menor del que creéis, en que lo vuestro tuvo su mérito, luego se torció y ahora hacéis el ridículo invocándolo, añorándolo, encastillándoos. Tenéis que retiraros ya y en serio, no de boquilla, y hacerlo con la mayor elegancia posible.

Le pasasteis el testigo a un añejo Rubalcaba que ha acabado dejando el patio como unos zorros, un secretario general que dimite al ralentí y que intenta ignorar a sus militantes a la hora de renovar el negocio. Un responsable de partido al que parece importarle un bledo lo que piensen sus todavía votantes a la hora de apuntalar la monarquía, demonizar el derecho a decidir de los catalanes o sentar las bases de una gran coalición anunciada en su día por Cañete y hasta por Felipe González.

¿Tan complicado es dejar paso y hacerlo con señorío? ¿Por qué os resistís, dinosaurios míos? ¿por qué desaprovecháis la oportunidad de pasar a la historia como gente que le dio a este país en su momento un meneo de verdadero órdago y a partir de ahí supisteis quitaros de en medio para que ahora sea la generación de nuestros hijos la que haga lo mismo a la manera como ellos entienden que deben hacerlo?

Un paso atrás, por favor. Fuisteis protagonistas de un buen trozo, de una intensa etapa de la historia de España. Mi propuesta: haceos a un lado de una puta vez antes de acabar convertidos en tristes juguetes rotos, dejad de entorpecer con declaraciones de abuelo cebolleta, relajaos... y disfrutad el momento, que se está poniendo muy interesante. Y más que se pondrá cuando acabéis entendiendo el mensaje.