Las carga el diablo

El PP enfila la "rentrée" con las orejeras puestas

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¿Que para cambiar la ley electoral cuentan únicamente con los cautivos y desarmados votos de los diputados peperos?
Les da igual. Necesitan sacar adelante la reforma y la sacarán.

¿Que quienes en el parlamento catalán representan la voluntad de dos tercios de los ciudadanos de Catalunya quieren votar en referéndum el 9 de noviembre?
Les da igual: el gobierno del PP no quiere. Punto. Un despropósito, pero nadie parece querer bajarse del burro.

¿Que existe un clamor unánime contra Merkel y su intención de continuar apretándonos los tornillos hasta que reventemos?
A Mariano le da igual. Con tal de rematar junto a ella las vacaciones y hacerse unas cuantas fotitos para la posteridad...

¿Que protestan en la calle mientras la pareja del verano se hace un selfie tras otro?
Pues palos a los insurrectos, coño, que para eso está la poli cuando el personal chilla sin haber solicitado el correspondiente permiso. ¿A quién se le ocurre chillar sin permiso?

¿Que de aquí al final de la legislatura se quedan solos aprobando ley tras ley sin apoyo de ningún otro grupo parlamentario?
Les da igual. Tienen mayoría absoluta, así que todos a callar.

Con las orejeras puestas, los PP boys and girls enfilan la rentrée con idéntica actitud a la mantenida hasta que se marcharon de vacaciones: arrogancia, desprecio, cinismo, sordera crónica... y de nuevo a mentir como bellacos cada vez que se encuentren con un micrófono delante. Han pasado a limpio los deberes que la troika y los bancos les pusieron para las vacaciones y para cuya revisión Angela, la señorita Rotenmeyer de todo este tinglado, se ha permitido sin rubor alguno plantarse aquí y corregirlos en persona.

Fieles a su hoja de ruta, a su objetivo de no dejar títere con cabeza mientras les quede un día de legislatura, los chicos y chicas del gobierno PP permanecen ajenos al progresivo aumento de gente cabreada, a la crispación general y a un cierto encanallamiento, sobre todo en Catalunya, de la atmósfera ciudadana. A juzgar por la primera aparición pública de Rajoy tras los días de asueto, abrazando apóstoles y babeando ante la desahogada canciller, esto no pinta pero que nada bien.

¿Qué vais a hacer con el asunto catalán, queridos míos? ¿Hasta cuándo la incertidumbre? ¿Hasta cuándo la cerrazón? ¿Y con la ley electoral? ¿De verdad vais a tener los santos huevos de cambiarla vosotros solos? ¿No os da vergüenza? ¿De verdad no os percatáis del clamor mayoritario que hay en la calle contra una iniciativa de tal calibre? ¿Es posible que, encerrados en vuestra burbuja, quienes os rodean os mantengan tan al margen de la realidad?

A estas alturas de vuestros desmanes, quienes os apoyan son muchos menos de los que os votaron en 2011. Os quedan solo los que salen ganando con vuestra política depredadora, y a los que podéis sumar como mucho aquellos que continúan ciegos o confundidos por la propaganda infinita de vuestros medios cainitas. Con esos mimbres, invocar la mayoría absoluta de hace tres años para continuar haciendo de vuestra capa un sayo resulta inmoral e inasumible, por muy legítimo que sea.

Estáis gobernando contra la mayoría y lo sabéis.

¿Hasta cuándo se puede mantener una situación así?
¿Hasta cuándo esa desaforada huida hacia adelante?
¿Hasta cuándo el machaque de los más pobres y de tanto desfavorecido?
¿Hasta qué altura tiene que llegar la corrupción, en este vertedero en el que unos y otros habéis convertido el país, para que acabemos todos ahogados en ese detritus?
¿Hasta qué cantidad necesitan robarnos quienes mandan sobre vosotros para darse por satisfechos de una puñetera vez?
¿Hasta cuándo, corruptos (presuntos por imperativo legal) y desaprensivos que nos gobernáis, vais a continuar abusando de nuestra paciencia?