Las carga el diablo

Viagra para un Psoe bisagra

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Mucha viagra va a tener que tomar el Psoe si el lunes 27 aspira, por lo menos, a ser partido bisagra. O espinacas a granel, como Popeye el Marino. Pero algo deberán hacer con urgencia si de verdad quieren evitar la hecatombe. De fracaso en fracaso, se encaminan los socialistas hacia el desastre final sin que parezca apreciárseles excesivas ganas de evitarlo. Falta "trempera" en la campaña del Psoe. No veía yo tanta fe impostada ni tanta sonrisa forzada en sus mítines desde los tiempos de Joaquín Almunia, en el año 2000, cuando al entonces candidato socialista y a muchos de sus compañeros se les notaba la derrota en la cara desde que se encaminaban al atril como quien lo hace a un potro de tortura. Aznar, como pronosticaban por aquel entonces los sondeos, los machacó y ganó por mayoría absoluta.

Cae simpático el Psoe, según la encuesta del CIS hecha pública este jueves, pero no parece que ese cariño vaya a traducirse en votos el próximo día 26, a juzgar por los datos de ese mismo sondeo. Se desgañita Sánchez reivindicando su parcela socialdemócrata, pero la cada día más acentuada palidez de su rostro delata el miedo que tiene a que le roben la cartera. Los barones que lo presionaron sin compasión las navidades pasadas –nada de referéndum en Catalunya, ¿recuerdan?- andan ahora muchos de ellos con un perfil bajo o nulo de proyección pública en este comienzo de campaña. Susana Díaz, con más labia que talento, como describe el maestro Alcántara, se limita a proclamar que Iglesias no es de fiar y que nadie le compraría al líder de Podemos un coche usado. Mejor que ella no pruebe por si acaso. Miquel Iceta, en esa Catalunya que tanto amó al PSC, rebusca sin éxito el cariño perdido de sus antiguos votantes desde que Ada Colau y sus chicos pusieron el intermitente y le adelantaron por la izquierda sumando ya más del doble de escaños que los socialistas (11 para En Comú Podem frente a 5 del PSC según el CIS) ¿Y qué me dicen de Euskadi donde, si se cumplen las predicciones del Centro de Investigaciones Sociológicas, los socialistas vascos solo mandarán a la Carrera de San Jerónimo un diputado por Guipúzcoa. En Álava y Vizcaya, ¡cero!

En Galicia pronostica la encuesta oficial 5 escaños de los 23 que hay en juego en total; en Andalucía, granero tradicional y determinante para los históricos triunfos socialistas, no suman ni la tercera parte de los escaños en juego, 20 de 61. En Soria, Vizcaya y Álava no consiguen ni un solo diputado y en Ávila, Salamanca y Teruel bailan los pronósticos entre uno o ninguno. En Valencia y en Galicia, donde también el CIS augura a los socialistas un descalabro estrepitoso, nunca entendieron el pacto con Ciudadanos, como tampoco el rechazo a listas conjuntas al Senado que Podemos propuso para romper la mayoría absoluta del PP en la Cámara Alta. No le han hecho ningún favor tampoco a este magullado Psoe los recientes procesamientos de Chaves, Griñán y 6 exconsejeros de la Junta de Andalucía, ni la citación judicial que Josep Borrell tiene pendiente el próximo día 23, a 72 horas escasas de la apertura de las urnas, por haber sido uno de los 13 consejeros de Abengoa que aprobaron indemnizaciones millonarias para los exdirectivos Felipe Benjumea y Manuel Sánchez Ortega.

popeyePartido bisagra. Ese puede que sea el destino del Psoe. Bisagra para mantener vigente la política del bipartidismo o, por el contrario, para propiciar un pacto de izquierdas que desaloje a los populares de la Moncloa. Pero hasta para ser bisagra van a necesitar viagra y espinacas a granel, algo contundente con lo que levantar sus ánimos y los de tanto votante como parece que se les va a escapar ese día a la playa o, directamente, se van a quedar en casita.

En el mitin de apertura electoral, Ángel Gabilondo explicaba lo que tienen que hacer todos los socialistas durante la campaña para conseguir traducir en votos el presunto cariño que según el CIS le continúan teniendo muchos ciudadanos: "Mover, movilizar, motivar, emocionar". A juzgar por el escaso énfasis y convicción que empleaba el portavoz socialista en la Asamblea de Madrid, daba la impresión de que hasta a él mismo le costaba creerse lo que decía. Viagra, mucha viagra les hace falta. ¿O acaso se conforman ya con ser, a partir del 27, el partido bisagra? Bien pensado, los partidos bisagra siempre han mandado mucho.

J.T.