Las carga el diablo

“El Mundo”Radiografía de una desesperación

A partir de ahora, tras la patética primera página que El Mundo llevó a los quioscos este miércoles, todo lo que aparezca en ese mal llamado periódico únicamente puede dar pena. Solo desde la desesperación se puede llegar a alumbrar algo tan grotesco. Nada menos que cinco de los siete titulares de portada están dedicados a poner a parir a Podemos. Comprueben ustedes mismos:

Como en la fusión del Sabadell con el BBVA y en la paliza de la selección española de fútbol a Alemania no parecía fácil encajar a Podemos como culpable de algo (al menos  de momento) pues las dos noticias aparecen en chiquitito.

Atención, pregunta:
¿No hay nadie en esa redacción que se atreva a decirle al director que sacar una portada como la de ayer es hacer el ridículo más espantoso, que tanta mentira junta degrada el oficio periodístico y ofende a quienes amamos una profesión cuya dignidad no estamos dispuestos a ver desaparecer? Pues parece que no, y se explica apenas abrimos el periódico:

Página 2.
Primera frase de la columna de opinión que firma Emilia Landaluce: "Sánchez e Iglesias tienen suerte de que no vaya a haber elecciones en tres años".

Página 3.
Editorial 1. "El sectarismo se instala en TVE, la televisión pública se degrada a diario bajo el control de Podemos".
Editorial 2. "El Gobierno abusa de la opacidad, …la coalición Psoe y Podemos ha disparado hasta el 22,8% el incumplimiento de las resoluciones del Consejo de Transparencia en 2020".
Editorial 3. "Pablo Echenique o la política tóxica".
Viñeta de Gallego & Rey. Hela aquí:Página 4. "Iglesias desafía a la moderación", "UP refuerza su frente con Bildu y ERC al presentar una enmienda a los Presupuestos…"

Página 5. En el artículo de Santiago González: "Recordarán la foto de la presentación de los presupuestos or esa yunta de inútiles que forman Pedro y Pablo".

Página 6. "Caos en Canarias por la masiva llegada de pateras", "PP y Ciudadanos exigen que Iglesias deje de marcar la orientación de la política exterior".

Página 7. Publicidad.

Página 8. "El administrador de Neurona confiesa el desvío de fondos", "Admite al juez que la consultora chavista hizo pagos ajenos a la campaña de Podemos".

Página 9. "Segunda condena a Echenique", "También del Olmo ha sido condenado por la injuriosa condena de la candidata de Ávila".

Página 10. "Sánchez e Iglesias firmaron un acuerdo que tenía como banderas la regeneración y la transparencia. Sin embargo, a la hora de proporcionar información a los ciudadanos, optan por arriar bandera".

Página 11. Publicidad.

Página 12. "…El Ministerio de Educación no oculta que sus servicios jurídicos han revisado la norma (la nueva ley) una y otra vez para que nada pueda ser impugnado. Y también para burlar las imposiciones de Unidas Podemos".

De las 48 páginas del periódico, caña inmisericorde a Podemos hasta la número 12, la mayoría a toda página ilustradas con fotos de Jaume Asens, Juanma del Olmo, Iglesias, Echenique…

Pero el raca-raca no queda ahí. Ahora viene la traca final.

Página 40.
""Las cosas claras" de Cintora: La agenda de Podemos en TVE"; "El nuevo programa de tertulia de La 1 explota los asuntos preferidos por el partido de Pablo Iglesias y esconde las polémicas incómodas que afectan a los socios de Gobierno como el pacto de Presupuestos con Bildu".

Esto a toda página, ilustrado con seis capturas de la emisión, entre ellas las entrevistas al juez Castro, Willy Toledo y Ernesto Ekaizer, este último desde el hospital donde se encuentra ingresado convaleciente del Covid: Insisto: En esa cohorte de tertulianos que "El Mundo" tiene instalada en tantos foros, tan sesudos ellos, no hay nadie capaz de decirle a Paco Rosell que "el rey está desnudo"?

Tanta inquina solo es explicable desde el despecho de un enamorado al que le han dado calabazas. Sin un amor frustrado es imposible que salga todo lo que sale y se escriba en ese periódico todo lo que se escribe contra una fuerza política que solo cuenta con 35 escaños en el Congreso y cuyos miembros en el Gobierno han de abrirse paso a codazos entre sus propios compañeros de coalición para sacar adelante las iniciativas del programa con el que se presentaron a a las elecciones.

En El Mundo quieren ganar en algo, y ya que no ganan en ventas, ni en audiencia, ni en respeto profesional, ni en reconocimiento por parte de los lectores, quieren ganarle a El País, ABC, Cope, Ser y resto del establishment al menos en beligerancia contra Podemos. Si tú abres a toda página metiéndote con Iglesias, yo lo hago por partida doble, triple y hasta quíntuple si hace falta. Si tú tienes dos columnistas antipodemos, yo tendré cuatro.

Yo no sé qué desenlace piensan que puede tener todo esto. O ven muy claro que no se aprobarán los Presupuestos, que el Gobierno de coalición se deshará en breve y Podemos caerá en desgracia, o no entiendo tanto trabajo en balde, tanta inversión de tiempo, espacio, dinero, y hasta talento, que lo hay en el periódico, faltaría más, en la persecución de un objetivo, acabar con la formación morada, que no parece tan fácil que consigan. No tengo el gusto de conocer a Fernández-Galiano, pero si es capaz de mantener a un señor como Paco Rosell al frente de su producto, tampoco hace falta que lo conozca, aunque con el libro de David Jiménez ya me pude hacer una idea de la catadura del personaje.

El problema es el efecto altavoz del que goza un discurso tan panfletario como el de El Mundo por el hecho de ser un "diario de difusión nacional", algo a lo que contribuyen radios y teles, buena parte de ellas con indisimulable gozo, cuando propagan a los cuatro vientos las "portadas de la jornada".

Igual está llegando el momento de reconsiderar esa especie de perverso efecto dominó del que se benefician unos medios y otros no. Con la inercia actual ganan poco los lectores, la ciudadanía en general, y salen perdiendo muchos trabajos periodísticos serios que, aunque parezca mentira, se siguen haciendo en el periodismo de nuestro país.

Hay muchos medios, digitales y también de papel en los que se cuentan a diario historias de verdadero calado, serias y bien trabajadas, que no gozan de ninguna repercusión frente al desmesurado altavoz del que disfrutan las portadas de media docena de periódicos. Solucionar esto es un trabajo que tenemos pendiente en el periodismo, como tantos otros, claro.

J.T.