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Instigram, la app que te encantará que use tu adolescente

  1. Instagram se ha alzado como la red social, junto a YouTube, que más utilizan l@s jóvenes. Una app en los teléfonos móviles que se ha convertido en más de un quebradero de cabeza para padres y madres por no saber gestionar el tiempo y contenido que sus hij@s le dedican. Pero, ¿y si fuera posible aprovechar el  calado de esa aplicación y de los teléfonos móviles entre l@s adolescentes para romper barreras de comunicación, para que la chavalería sea mucho más inclusiva?

Eso es lo que ha sucedido en el Instituto Profesor Julio Pérez de Rivas (Madrid), con un app llama Instigram, con la que el alumnado se apoya entre sí, con la que el refuerzo positivo es la estrella. Sara Carriedo, directora de la escuela infantil Grimm de Rivas, es una de las cocreadoras, junto a otros cuatro compañeros (una psicóloga, un programador y dos inversores).

“Comenzamos a trabajar en el proyecto en septiembre del año pasado, después de que un padre de la escuela viniera con la idea”, recuerda Carriedo. El 20 de diciembre se lanzaba la vesión beta y, desde entonces, “todo ha ido muy deprisa”, explica la docente, hasta el punto de que la app ya está implantada en siete centros de la Comunidad de Madrid con más de 500 usuarios.

Carriedo explica que el objetivo de la app, en la que en todo momento se mantiene el anonimato, es romper la barrera de la vergüenza, esa que en ocasiones impide a las personas decirse determinadas cosas. Dirigida a personas de 12 a 18 años, Instigram se nutre de las impresiones y las opiniones de quienes la utilizan. Todo se plantea como un juego, con preguntas divertidas como ‘¿Con quién te irías al espacio?’. Cada vez que se nombra a un@ de l@s compañer@s, se produce un refuerzo positivo enviando gemas. “L@s chavales nos han ayudado en todo momento a desarrollar Instigram, con el enunciado de las preguntas, el vocabulario…”, indica la cofundadora.

Las primeas experiencias con la app están siendo muy positivas. L@s chic@s descubren lo que piensan de ell@s sus compañer@s y que, hasta ese momento, no se habían atrevido a decirse. Rompe vergüenzas bajo el anonimato, cierto, pero también es verdad que la relación interpersonal se ve potenciada, muy beneficiada, según han detectado los impulsores de la app. Escuchar de una cara sonriente “no sabía que mis compañeros pensaban eso de mí”, es algo que suele oírse entre l@s adolescentes que utilizan Instigram.

Desde la óptica del profesorado, también juega un papel muy importante, porque el docente que se da de alta dispone de un sociograma de su aula, ideal para la acción tutorial. En él puede ver en qué destaca su grupo (música, ciencia…) y potenciar esas facetas. No sólo es, sino que también es posible analizar la evolución de los refuerzos positivos (en menos de un mes, en uno de los centros se generaron cerca de 20.000 refuerzos positivos).

Al mismo tiempo, sirve de termómetro de bullying, ayudando a identificar casos de acoso escolar porque, aunque todas la preguntas se plantean en positivo, sí es posible determinar con qué alumn@s se generan menos interacciones. En ese sentido, el mismo docente puede enviar gemas como refuerzo positivo, favoreciendo la inclusión, al tiempo que cuenta con más información para actuar fuera de la app y resolver el conflicto.

El éxito de Instigram es incontestable, hasta el punto de que Carriedo y su equipo buscan nuevos inversores con los que introducir un amplio abanico de mejoras de gamificación para sacar aún más partido a la app. Ya estamos en contacto con Consejerías de Educación, aunque no por ello dejaremos como hasta ahora de ir cole or cole explicando la aplicación, porque esa es su misma esencia”, subraya Carriedo.