Opinión · La oveja Negra

‘Autofobia’: pequeños bocados de oscuridad

“La realidad está aquí, más pujante, envolvente, chirriante, asquerosa, amenazante, adictiva y enloquecedora que cualquiera de mis personajes o escenarios, pero es que salimos poco”.

La frase es de Juan Ramón Biedma, autor de Autofobia, una antología de sus relatos publicada por Tierra Trivium. Y está tomada de una entrevista que hicieron al autor en el estupendo blog literario Que el sueño me alcance leyendo. Creo que define con exactitud el nexo común de estas pequeñas historias de Biedma. El horror cotidiano, la corrupción que se vuelve invisible gracias a los ojos que no quieren ver, esa densidad negra y espesa que solo dejamos en libertad cuando estamos solos. Cuando nadie nos ve. Porque muerde.

El libro se divide en tres partes: Autofobia (con seis relatos), El descenso del padre Full (formada por seis también) y Peor que el purgatorio (con cinco). Los personajes que pueblan estos relatos van desde funambulistas, monstruos en plena guerra civil española, pederastas, objetos voladores no identificados, la mente corrupta del Padre Full, y mi favorito, el de los gitanos nucleares. Un particular bestiario donde Biedma nos hace bajar por las escaleras del infierno para descubrir, cuando llegamos al fondo, que ese infierno es la realidad.

Biedma es uno de los autores más originales del panorama actual. No solo por su temática (tan personal que es imposible ceñirla con etiquetas rígidas como novela negra, gótica, terror, ciencia ficción… porque es todo eso, pero no solo eso) sino también por su estilo. Utilizando una prosa compleja y exacta. Elegante a la hora de mostrar la perversidad del mundo. Cuando uno lee a Biedma sabe que está ante otra cosa.

Si está cansado de historias repetitivas, autocomplacientes, epidérmicas, de esas que tratan con condescendencia al lector, debería leer Autofobia y dejar que Biedma le de un par de sopapos en plena cara. A veces es la única forma de espabilar.

Como dijo Navokov, Nuestra existencia no es más que un cortocircuito de luz entre dos eternidades de oscuridad.