Opinion · La oveja Negra

‘Llegará el invierno’: Y asesinará al verano

Se acabaron las vacaciones. Regresamos al tiempo de los días repetidos, a contemplar todos esos rostros de la gente con la que no hemos elegido convivir, de hacer cosas que no nos gustan, de vender nuestro tiempo vital por unas monedas auto-engañándonos con esa patraña de sentirnos realizados. Volver a ser engullido por el atasco, los coches convertidos en cápsulas de resignación. Volver a sentir toda esa tristeza acumulada en los vagones de metro. Volver al sillón frente a la televisión para mantenernos desconectados de la realidad. Con los anuncios de las colecciones por fascículos. La comodidad que sienten las almas de esclavo cuando retornan a la rutina. Pero no todo son malas noticias. Con la conclusión de las vacaciones, ese periodo en el que descubrimos lo que debería ser la vida, aparecen las novedades editoriales. (Sí, aún hay asideros a los que aferrarse). Y este año prometen ser muchas y muy interesantes. Expectativa que me hace replantearme mi deseo de ver Madrid desde el borde del Viaducto balanceándome sobre mis talones.

Hoy voy a hablar de una novela gráfica que, por su título, me parecía perfecta para la ocasión. Se trata de Llegará el invierno, con los dibujos de Alfonso López y el guion de Pepe Gálvez; editada por Navona. La obra arranca con el prólogo de Andreu Martín, palabras mayores.

Segis tiene resaca. Acaba de despertarse después de irse de juerga con dos antiguos amigos, Javier y Lucas. El teléfono suena. Es la mujer de Javier anunciando que su amigo ha desaparecido. Además, dos matones se han presentado en su casa preguntando por el paradero de su marido, agrediéndola. Algo raro ha pasado con Javier. Segis y Lucas deciden ir en su busca. Descubren que su camarada tenía un lio con una prostituta. Y que esa mujer vio cosas que no debió ver y sabe cosas que no debería saber. Una novela gráfica sobre el final de la inocencia, de cómo el tiempo lo cambia todo, y a todos. De cómo el invierno llega para acabar con el verano. Con todos los veranos.

Una historia negra con tintes clásicos y elementos actuales. Corrupción, prostitución, periodistas de medio digitales… Una novela redonda cargada de ritmo y de giros argumentales donde la búsqueda de la verdad es el motor de la narración. Con el aire nostálgico que queda tras luchar por una sociedad mejor y, sin embargo, solo haber conseguido este baile de máscaras en el que vivimos. La comunión entre dibujos e historia es total. El trazo de López cuadra con el ritmo que Gálvez imprime a la narración. Una obra muy recomendable ahora que nos damos cuenta de que el verano se va y nos queda el invierno. El largo, tedioso y frío invierno del que no podemos escapar.