Opinion · La oveja Negra

‘El Montacargas’: clásico del noir francés

El misterio. ¿Por qué nos gusta tanto? Supongo que será por esa mezcla de curiosidad y sorpresa que hace que los lectores no puedan dejar de pasar páginas hasta saber la resolución del enigma. Reconozco que no suelen interesarme mucho las novelas en las que el misterio ocupa el centro de la narración. Suelen ser obras tramposas, con un inicio impactante a modo de anzuelo para lectores en el que se platean un problema aparentemente imposible de resolver. Seiscientas páginas después se llega al decepcionante final, inverosímil, rebuscado y en la mayoría de los casos, absurdo. Obras que exigen continuos actos de generosidad para seguir avanzando en la lectura sin soltar un “hala que te pires”  mientras se arroja el volumen lo más lejos posible. Hay excepciones, por supuesto, pero cada vez son más escasas.

No es el caso de El Montacargas, el clásico de Frédéric Dard editado por Siruela. Pude parecer que el misterio es el motor de la obra. Pero no es así. Hay que adentrarse en la densa oscuridad del texto y dejarse llevar por ella.

Albert Herbin regresa a su barrio tras salir de la cárcel. Es la víspera de Navidad y necesita alejarse de la que fue su casa. Los recuerdos de su madre, fallecida poco tiempo antes, le martirizan. Así que decide entrar en una brasserie. Entonces la ve. No puede ser, y sin embargo se parece tanto… Una hermosa mujer que el destino parece haber puesto en su camino: la señora Dravet. No sabe por qué pero le resulta imposible separarse de ella. Y la mujer parece que siente lo mismo porque lo invita a subir a su apartamento.  A través del montacargas.

El Montacargas es una novela única. Donde la fuerza de esos personajes, náufragos de una vida que no entienden superan en interés a la intriga de la trama. Una obra con varias lecturas, atemporal y sombría. Dard domina la dosificación de información y el ritmo propia de la novela de intriga y lo mezcla con el existencialismo y el fatalismo de la novela negra. Y no es fácil que esa mezcla funcione. Por eso esta obra es un clásico de la literatura noir francesa. Una de esas obras que no se olvidan nunca.