La lupa

El jaque mate no es el final

El Tribunal Supremo de Islandia ha autorizado la exhumación del ajedrecista Bobby Fischer, fallecido en 2008 en Reikiavik a los 64 años. ¿El motivo? Analizar su ADN y determinar si una muchacha llamada Jonky Young, que dice ser hija suya, en efecto lo es. En juego hay un legado económico de dos millones de dólares, que hasta ahora reclaman la ex esposa del genial jugador y el Gobierno de EEUU, que quiere cobrarse el dinero evadido por Fischer. Moraleja: el jaque mate no es el final de la partida cuando hay herencia de por medio.