Opinión · La preguntadora

¡Qué largo se me está haciendo!

Últimamente, cada vez que oigo algo nuevo sobre la crisis, me siento como en un viaje familiar cuando era pequeña. ¿Falta mucho?, me digo para adentro, y mamá Salgado me contesta que no. Pero es que el tío Corbacho, que es ministro de trabajo, dijo que no llegaríamos a los cuatro millones de parados…  

Ahora, encima, el G-20 ya no nos ajunta por más que papá Zp se haya hecho amigo de Obama, el mandamás. Y es que España, en sólo un año, ha generado la mitad de los parados de Europa y, claro, Brasil dice: ¿para qué les vamos a invitar? A ver si eso va a ser como la gripe porcina; ¡nos lo van a pegar!  

Para hacernos el viaje más ameno, tita de
la Vega abre un poco las ventanillas, prometiendo a las casi 500.000 mujeres, que llevan toda la vida cuidando gratis, un título profesional para que puedan cobrar y, de paso, conseguir que la ley de dependencia no se quede en papel mojado. Y sí, el aire se hace más fresco; como cuando abrieron y entró el matrimonio homosexual o luego cuando abran, por fin sin trampas, la ventana para las que necesiten abortar. Con estos cambios nuestro coche se hace más mejor pero es que la crisis es tan larga, que empieza a sonar todo a campaña. “Este partido se juega en Europa” dice el eslogan del PSOE y ¿qué pasará si pierde Zp? ¿Vendrá el hombre del perro que se relame? ¿Volverá a conducirnos ese Aznar siniestro que dice que Europa prefiere subsidiar al parado en vez de animarle a buscar trabajo?  

De momento, papá Zp no nos quita el agua para el camino (ni despidos más baratos, ni recortes sociales) pero tengo miedo y creo que necesitamos parar un rato a pensarlo y, ya que estamos,  miccionamos.