Opinión · La preguntadora

Las vistillas se quedarán ciegas

Si Goya levantara la cabeza, dicen algunos. Pues si lo hiciera ya no podría pintar “Las vistillas” porque tienen los días contados. Poco ha importado que los vecinos de la zona Centro de Madrid se manifestaran bajo lemas como “Clero y Gallardón roban un montón”. El alcalde ante los abucheos en pleno pleno dijo “Un grito jamás sustituirá a un argumento en esta sala” y luego – no sabemos con que argumentación – se aprobó otra, muy distinta, “ciudad de Dios”: 25.000 metros cuadrados para los curas a cambio de una escuela infantil y un polideportivo que juntos sólo ocuparán 6214 metros cuadrados. Por qué poco nos venden – dice Martina Klein – vecina del barrio y poco sospechosa de “pancartera”.  

El “santo expolio” servirá para que construyan una biblioteca diocesana, una residencia para sacerdotes, oficinas, un centro de mayores, un hogar para indigentes y un parking de doscientas plazas. Que esto último es muy curioso; yo no sabía que los más necesitados necesitaran aparcar.  

¿Y quién está detrás del proyecto? El arzobispo más castizo (Rouco Varela). Algunos creyeron que la visita del dos del Papa (Bertone) le había neutralizado pero se olvidaron de que en Madrid Rouco tiene mano y ahora, además, su propio Vaticano. ¿Pecará de soberbio el prelado o será lujuria? Según el estudio de un jesuita siendo hombre peca más de lo segundo que de lo primero. Así que podemos deducir que edificar le pone mogollón -no mencionaré a los obreros-.  

A los ciudadanos sólo nos queda una esperanza – que no
la Aguirre – para salvar algo que es de todos y no sólo de un Dios, el recurso contencioso-administrativo  interpuesto por el movimiento vecinal. ¡Que Dios nos coja confesados!