Opinion · La preguntadora

Ni “ej que” ni nada

Alonso (el portavoz en el Congreso) se sorprendió de que el PP ahora quiera cambiar
La Constitución. El ex ministro seco pareció expresivo al decir: “no han querido pactar la reforma constitucional para que los derechos de
la Corona sean igualmente para hombre o mujer, ni para reformar el Senado y están dispuestos para que sus diputados vengan a trabajar en enero”– subtexto: lo estoy flipando–. 

Será que no ve el canal de Pedro J. (el gurú de la derecha española); que yo tampoco, pero en un ataque de zapping compulsivo, me lo encontré, en plan Gabilondo con tirantes, deduciendo que, como Zaplana nunca publicó una foto suya en tanga de leopardo, su portada de Soraya “a lo lumi” demostraba que a los hombres y a las mujeres no nos interesan las mismas cosas. Por lo tanto, no deben reinar; digo yo, siguiendo su argumentación. De lo del Senado sólo diré que allí tienen mayoría sin gobernar.   

Volviendo a los hechos, el PSOE, recuperado del asombro, ha propuesto algo, a priori, más sencillo: cambiar el Reglamento del Congreso. Bono, hace poco, no lo consiguió porque tanto ellos como “los otros”, aunque lo critican mucho, están con él muy a gusto.  

Por ejemplo, se propuso permitir intervenciones a título personal y, claro, eso no interesa a quienes castigan con multa al que no vote lo que al partido le gusta. 600 euros le cuesta a un socialista y 300 a un pepero –será que les hace falta menos el dinero o que son más borregos–. Sabiendo esto, me quito de pedir listas abiertas porque con estos precios cualquiera se subleva…Lo que pido es que aprovechen la ocurrencia para controlar más las estadísticas de ocupación de los diputados y  sus compatibilidades. Bono tiene otra oportunidad. Sea valiente, Don José, que “ej que” si no dirán que en ese cargo se está usted amariconando.