Opinión · La preguntadora

Rectificando, que es gerundio

Si rectificar es de sabios, esta semana algunos se han hecho más listos: Chacón (Ministra de Defensa) ha admitido “algún equívoco” en el anuncio de la salida de las tropas de Kosovo; el PP (como tal) no irá a la manifestación contra el gobierno en forma de antinueva ley del aborto, como sí hizo en 2005 bajo el lema matrimonio homosexual no; Aído (Ministra de Igualdad), estudia que las menores que vayan a interrumpir su embarazo tengan que ir, como hacen en Francia, acompañadas de un adulto de su elección; Bono (buen católico practicante y  Presidente del Congreso), recibió con los brazos abiertos a las asociaciones antiabortistas, en las jornadas de parlamentarios por la vida, pero no se hizo con ellos la foto prevista; la directora del colegio concertado de
La Rioja, que proyectaba un vídeo de Zp con fetos muertos, para explicar el aborto en clase de Ciudadanía, ha declarado: “No pensé que fuese antigubernamental  porque […] me considero apolítica. Si desde el PSOE quieren que vaya a pedir perdón, lo hago sin ningún problema” -debe ser lo que tiene tener siempre un confesionario cerca-.  Hasta el infalible Benedicto XVI, alias Dios en
la Tierra, ha sido enmendado por su propio diario: L´osservatore Romano reconoce que el condón “reduce el riesgo de contagio del sida” y que la propia Iglesia Católica, en Uganda, lo está recomendando con buenos resultados. Se ve que a la versión divina terrenal le han retirado el don de la ubicuidad; ya no está en todas partes y manda menos de lo que se cree. 

En fin, se me ocurren muchas más rectificaciones pertinentes pero, como es viernes, con éstas me doy con un canto en los dientes.