El ojo y la lupa

Qué viva Rusia

Marian y James Womack, la joven pareja hispano-británica que saca adelante el sello Nevsky Prospects, agradece a Enrique Redel, editor de Impedimenta, sus muchos y buenos consejos para poner en marcha su proyecto de descubrir o rescatar valiosas joyas de la literatura rusa clásica y actual. El proyecto es similar. Los Womack, como los impulsores del grupo Contexto (Impedimenta, Asteroide, Nórdica, Periférica, Barataria, Global Rythm y Sexto Piso), ganadores en 2008 del Premio Nacional a la Mejor Labor Editorial Cultural, demuestran que es posible sobrevivir en la selva editorial con una inversión mínima, espíritu artesanal y cuidado extremo por el detalle.

En poco más de un año, Nevsky Prospects ha publicado clásicos como ‘Historias de Belkin’, colección de cinco exquisitos relatos de Pushkin; tres obras cómicas de Dostoievski reunidas en ‘La mujer de otro hombre y su marido debajo de la cama’; las ‘Memorias Literarias’ de Dimitri Grigoróvich, íntimo acercamiento a los grandes novelistas del XIX; y ‘Chéjov comentado’, con16 narraciones cuya lectura se enriquece con las impresiones de otros tantos escritores como Luis Alberto de Cuenca, Eloy Tizón y Ricardo Menéndez Salmón.

El mayor éxito de Nevsky Prospects ha sido tal vez ‘Estrella Roja’, de Alexander Bogdánov, primero amigo y luego enemigo de Lenin. Se trata de un delirante ejercicio de imaginación cuyo protagonista, Lenni (¡), es un bolchevique que viaja a Marte para ver cómo funciona en la práctica el socialismo, implantado allí siglos antes (más detalles en ‘Público’ del 10 de mayo).

A los Womack no les gustan los caminos trillados: encargan o hacen ellos mismos nuevas traducciones de libros ya difundidos a partir de otros idiomas, y buscan textos poco conocidos fuera de Rusia como la vanguardista novela de ciencia-ficción ‘Aelita’, de Alexéi Tostói, pariente de León y autor de una monumental biografía de Pedro el Grande, cuya lectura política la asemeja a una hagiografía de Stalin. Otra rareza es ‘El final de Rasputin’, donde el conde Yusúpov da su versión de por qué y cómo asesinó al monje iluminado que embrujó al último zar y su esposa.

Ojalá que el implacable mercado sea clemente con esta aventura editorial, y que Marian y James sigan viajando a Rusia con frecuencia e importando más tesoros literarios. Algo puede abonar este empeño la celebración del Año Dual España-Rusia en 2011, durante el cual se abrirá en Madrid un Centro Ruso de Ciencia y Cultura y cumplirá 20 años la Fundación Pushkin que, con el impulso entusiasta de Alexander Tchernosvitov, tanto hace por difundir el idioma y la cultura rusa en España.