Luna Miguel

Idiomas


IDIOMAS

Me han quedado las dos asignaturas más feas. Prometí a mis padres que estudiaría todos los días y lo estoy cumpliendo. A mi prima Ina sólo le ha quedado Inglés. Con tan mala suerte que esa es la materia que su padre, mi tío, imparte en su mismo instituto. Pobrecita. La han mandado a un campamento asqueroso para idiotas anglófonos. Odio el inglés. Amélie Nothomb, mi autora favorita, dice que hablar inglés es como mascar un chicle enorme. También odio a los mascadores de chicle y sus desagradables ruiditos ‘chui-chui-chuip’. Hace años dejé la lengua de los Sex Pistols por la de Alizée. Me arrepiento un poco. El día que tenga alguna entrevista de trabajo me voy a enterar. Las becas y los Erasmus se los darán a otros. Y las canciones de Depeche Mode, al Traductor Google. Mis tíos me propusieron ir a ese campamento. ¿Con dieciocho años a un puto campamento? Dije que tenía otros planes. Que me iba a Alemania, por ejemplo. Puestos a aprender idiomas.