Luna Miguel

Luna

LUNA

Odio llamarme como todas las mascotas de este país. En ocasiones voy por la calle y escucho ¡Luna! Pero están gritando a un canichepeludo que saca la lengüita y parece mono. Me pone enferma. Cuando preguntan ¿Como la del cielo? Cuando dicen. Tú no tienes Santo. Qué nombre más jipi. ¡Luna como mi perra! El día en que mis padres decidieran proclamarme Astro también fui animalito. Perra ladradora, poco mordedora, me digo. Pero qué coño. Puedo ladrar y morder mucho. Porque en este mundo, o ladras o mueres. Para espantar a las viejas que se te cuelan en la cola del pan. Para asustar a los idiotas que te meten mano en el pub. Para ahuyentar a las familias dementes que llevan a la playa a ese pitbull que se acaba cagando al lado de tu esterilla. A estos Pitbulls Humanos hay que merendárselos. Ladrar más que ellos. Acojonarlos. Porque la vida es muy chunga y más vale andarse con cuidado. Nuestro tiempo lo dice: be aware of dogs.