Luna Miguel

Autobús

AUTOBÚS

Sobre los autobuses nocturnos Continental se podría escribir todo un poemario. Los borrachos del trayecto. Las ojeras de los conductores-búho. Las limpiadoras que vuelven tras horas de trabajo en las interminables oficinas de la capital. El trayecto Madrid-Alcalá es muy transitado. Los transportes salen cada hora desde Avenida de América: el rincón más sombrío de toda la Villa. El turco siempre me acompaña al autobús. Le da miedo que vaya sola. Menuda tontería, pienso. En Avenida de América ya nos conocemos todos: el viejo con el libro de Larra, el peruano del Auditorium, el que se ríe solo al ver su reflejo en el cristal… Apunto cada gesto, cada ruido, cada prostituta del polígono. El aire acondicionado no funciona. Son las 3.45. Anoto la belleza mecánica de este terror.