En la maleta de Zapatero

Por un Estado laico radical

Sorprendidos nos quedamos en Bruselas ayer cuando el presidente del Gobierno nos informó de algo que desconocíamos por completo: España es "un Estado aconfesional... moderado". La definición, aparentemente improvisada y hasta ingenua por la incongrugencia de un término, "confesional", que deja de serlo por la negación rotunda del prefijo "a-" y que chirría inmediatamente con el hermanamiento del "moderado" logra una formulación no sólo carente de toda ingenuidad sino, si me apuran, hasta peligrosa.

Porque encuentro que "un Estado aconfesional moderado" es la denominación tabú de "un Estado aconfesional reprimido". Y lo dijo José Luis Rodríguez Zapatero, presidente del Gobierno de España; el mismo que quiere reformar ya una ley de libertad religiosa muy atrasada con respecto a una sociedad española en donde conviven, sobre todo y cada vez más, católicos, cristianos o musulmanes, además de otras minorías de culto religioso.

Todo esto lo reconoció ayer el presidente cuando le pregunté por ese "máximo consenso" al que él apela para lograr la reforma y al que el súpernumerario del Opus confeso Federico Trillo-Figueroa (PP) puso el grito en el cielo porque la reforma de la ley no proporciona libertad, sino que la niega (¿Te obligará a hacerte musulmán? ¿Budista? ¿Mormón? ¿Oyente de la Cope?...)

A mí no me cabe ninguna duda de que la modificación de esta norma, con los de Rajoy o sin ellos, saldrá adelante, pero si el Gobierno no empieza la casa por los cimientos, difícilmente la legislación alcanzará el avance social tan rápido que se está dando en este sentido. El problema de la libertad religiosa, del laicismo que es la "idea demócrata", como dijo Zapatero ayer, no está sólo en esta ley, que también.

El gran inconveniente, como otros muchos, está en la Constitución Española. Concretamente, en el artículo 16, punto 3, que hace una mención expresa a las relaciones de cooperación de los poderes públicos que mantendrán con la Iglesia Católica y "el resto de confesiones", dando ya un carácter distinguido y prioritario a aquélla

No debe haber menciones específicas: todas las confesiones son iguales y, por eso y por otras cosas en las que no voy a entrar ahora, la Constitución de 1978 debe ser reformada de forma inminente.

Sí, para que haya un Estado laico radical; término que, según la RAE, significa (3) "Partidario de reformas extremas, especialmente en sentido democrático". No confundamos ya.

EL TOLE-TOLE: Moratinos salió inexplicablemente satisfecho de su comparecencia del miércoles en el Congreso para explicar los vuelos de EEUU destino Guantánamo con presos dentro y que hicieron escala en España con el consentimiento de Aznar, según los documentos aportados por El País y el propio ministro. Por eso, cuando los periodistas le criticaron la defensa que había hecho del ex presidente replicó a unos que no le habían escuchado y a otros que no le habían entendido. A Arístegui, que alabó su intervención, parece que no le dijo nada, pero eso sí, culpa él o fallo alguno, nada de nada. Qué hombre más admirablemente feliz.