En la maleta de Zapatero

Niederhaguen=1.285, Gaza=1.300... y el G-8+1

Ayer se reunieron en el balneario egipcio de Sharm el Sheij, bajo la copresidencia de Egipto y Francia, los principales líderes de la UE (Reino Unido, Alemania, España, Italia y República Checa, como Presidencia europea de turno), de los países de Oriente Próximo (Turquía, Jordania y Palestina), el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, y el de la Liga Árabe, Amr Musa. 

Yo no acompañé al presidente, como la gran mayoría de los compañeros que seguimos a Zapatero, debido a la que considero una notable falta de previsión por parte de La Moncloa. Ésta tendrá –y ojalá me equivoque- la consecuencia lógica de la pérdida de presencia mediática de un momento de gran trascendencia para la política exterior española: la estampa de España junto a los líderes del G-8 europeo en un encuentro que trata de dirimir la solución de un genocidio que tiene conmocionado al mundo .  

Creo que no es lo mismo la cobertura y el análisis que puede hacer un corresponsal en Egipto o en Jerusalén sobre la actuación de nuestro presidente más el contenido total del foro si la alternativa es que todo ello sea cubierto por el periodista que sigue al jefe del Ejecutivo español y el corresponsal en El Cairo y/o en Tel Aviv. Veremos. De lo que estoy segura es de que Sarkozy habría evitado la ausencia de sus periodistas. 

SÍ: GENOCIDIO 

Cuando escribo estas líneas, al final de la jornada del domingo 18 de enero de 2009, Zapatero ha hablado ya en Sharm el Sheij de que hay que conseguir la paz, que ésta debe ser "duradera", pero que ahora, lo más importante son los 5.300 heridos que –que se sepa y de momento- ha dejado el brutal ataque de Israel a Gaza. Los supervivientes heridos del genocidio. 

El recién nombrado embajador argentino ante el Vaticano, Juan Pablo Cafiero, comparó no hace mucho la situación de la Franja de Gaza con la de "un campo de concentración". Ningún medio de comunicación español, que yo sepa, recogió la comparación –sólo algunos latinoamericanos-, pues, inmediatamente, su homólogo israelí en la Santa Sede puso el grito el cielo y el asunto se perdió en la inmensidad de las estancias (e intrigas, mi Dios me perdone) vaticanas. 

En su día, eso me hizo recordar la fascinación que ejerce en los estudiosos del nazismo, más como convulsión espiritual que como ideología política, el castillo de Wewelsburg que construyeron en Alemania los generales de las SS con Himmler a la cabeza para engendrar sus execrables teorías en me imagino qué tipo de veladas. 

Muy cerca de Wewelsburg estaba Niederhagen, uno de los campos de concentración nazis y algunos de cuyos prisioneros ayudaron a construir el baluarte de Himmler. Niederhagen alojó (es un decir) entre septiembre de 1941 y principios de 1943 a 3.900 prisioneros, de los que murieron asesinados 1.285 por ser judíos (la mayoría), gitanos, homosexuales, inválidos,... Creo que en ese tiempo, fallecieron cinco soldados nazis por neumonía y dos por sífilis, pero las fuentes no son rigurosas. Podrían ser menos. 

En la Franja de Gaza han muerto desde el 28 de diciembre de 2008 hasta el 18 de enero de 2009 unas 1.300 personas, de las que 410 son niños, 108 mujeres y 113 ancianos (a las 21:09, hora peninsular española) Quedan muchos escombros por revolver y rostros por identificar, con permiso del fósforo blanco, que no suele otorgarlo. Por parte israelí, han muerto trece personas (diez soldados y tres civiles) 

Antes de acusarme de injusta, por favor, me gustaría que leyesen esto: http://www.es.amnesty.org/uploads/tx_useraitypdb/El_bloqueo_de_Gaza_Castigo_Colectivo_2008.pdf