En la maleta de Zapatero

Las hijas del presidente

Zapatero lleva desde ayer, lunes, en Nueva York. Estará fuera de España casi cinco días seguidos y bastantes más intercalados con una intensa agenda internacional. La diferencia es que a este viaje a EEUU (Nueva York y Pittsburgh) ha decidido traerse a su familia: a su mujer y a sus dos hijas. Las chicas viajaron con él y parte de la delegación española en el Airbus oficial el lunes; la madre lo hizo hoy martes en un vuelo comercial.

Lo cierto es que, como era de esperar, la información ha trascendido a los medios de comunicación y no sólo es noticia, sino que, para algunos, es LA NOTICIA y, además, LA NOTICIA por la que el presidente debe ser sometido a JUCIO: ¿Cuánto nos cuesta a los españoles el viaje de toda la familia Zapatero-Espinosa a EEUU? ¿Era necesario en época de crisis que el jefe del Ejecutivo haga alarde de semejante dispendio?

La verdad es que este cacareo me resulta aburrido, pero como los medios también lo hemos tenido en nuestro gallinero y, particularmente, en nuestro ámbito (¿Era necesario provocar a la opinión pública, con las que le caen a diario a Zapatero, con esta información? ¿No ha podido algún asesor decir al presidente que evitase una polémica innecesaria?)

En mi opinión, creo que esta vez, Zapatero ha hecho muy bien. Sus hijas y su mujer tienen tanto derecho como las demás familias a conocer mundo, y más Nueva York, una ciudad especialmente atractiva para dos adolescentes de la edad de las hijas del presidente.

¿El gasto? Qué estupidez... Si las hijas y la mujer del jefe del Ejecutivo fueran a Nueva York u a otro sitio por su cuenta tendrían que llevar un despliegue de seguridad mayor del que les acompaña moviéndose con su padre. Han hecho muy bien utilizando el avión oficial, que ahorra costes en seguridad y que también los periodistas hemos utilizado tantas veces sin tener absolutamente ningún derecho a él, con el consecuente ahorro en transporte para nuestras empresas privadas.

¿La crisis? Miren, una cosa es la crítica política, otra la demagogia. Las niñas están de vacaciones, su madre tiene la agenda libre y el padre viaja a un lugar que ellas quieren conocer -vaya por delante que Michelle Obama invitó personalmente a Sonsoles Espinosa a Pittsburgh-. Pues que vayan.

Las hijas del presidentes, dos niñas a las que sus padres siempre han querido mantener al margen de la vida política del padre -y me consta que lo consiguen- no tienen por qué quedarse en casa porque el país esté en crisis y su padre sea el hombre que gobierna ese país. Igual que las hijas de los que opinan cómo debe ser gobernado ese país, muchas de las cuales, desgraciadamente, también tienen que llevar seguridad a costa del erario público. Y bien invertido está.

Lo importante es que José Luis y Sonsoles, dos ciudadanos españoles, paguen la estancia de sus hijas en Nueva York y Pittsburgh, cosa que seguro que hacen. En cambio, si fueran del PP, yo, como Mariano Rajoy, no pondría la mano en el fuego por ellos. Lo siento: ya dice el nuevo sabio del siglo XXI que "Si hoy te pagan un traje, mañana te pagan un hotel".

EL TOLE-TOLE: La visita del ministro de Asuntos Exteriores a Cuba anunciado para fin de año ha despistado a los periodistas que siguen a Zapatero: si Miguel Ángel Moratinos va a la Isla, el viaje del presidente, previsto para 2009, no se va a producir. ¿Será una artimaña del Gobierno para que el curtido 'escudo' que es el jefe de la Diplomacia española aguante todas las críticas del PP mientras Bernardino León prepara el viaje al más alto nivel, que sería anunciado en el último momento? Veremos.