Fuego amigo

Discapacitado para divertirse

Cuando sólo existían dos cadenas de televisión, la caja tonta era el reflejo de la uniformidad moral impuesta por el estado policial.

(Inciso: los niños de entonces estábamos menos gordos que los de ahora, no porque no se hubiesen inventado los donuts y las chuches, sino porque éramos el mando a distancia del hogar. A ver, niño, pon el UHF... no, vuelve a poner la uno... bueno, no, pon otra vez el UHF. Y entre que ibas y venías quemabas unas cuantas calorías).

Decía, antes de que me interrumpiera el paréntesis, que aquella televisión servía para que todos rezáramos las mismas oraciones a los mismos dioses, nos impusieran un solo idioma, y, sobre todo, hablásemos con un único acento. En los exámenes para presentador había que demostrar un acento de Madrid porque los madrileños pensaban que el suyo no era un acento, sino la pura neutralidad, de la misma manera que Esperanza Aguirre cree que ella no es nacionalista, sino que los nacionalismos son esos sentimientos paletos de "las provincias".

Para ser locutor había que llevar el pelo cortado a navaja y ser atractivo, pues ya se intuía que el medio era el mensaje mismo antes de que lo popularizara McLuhan. Por las mismas razones, los seminarios exigían a los futuros curas buen oído, suficiente capacidad para entonar, no tener ningún defecto físico (estrabismo, cojera, o talla muy pequeña) ni padecer una fealdad manifiesta. Sobre la pederastia no pedían cuentas.

Las discotecas de moda funcionan hoy con los mismos principios que aquella televisión y aquellos seminarios: o respondes a un patrón estético determinado, o te quedas en la calle. Ni calcetines blancos, ni gente fea, ni discapacitados, como acaba de denunciar una de estas asociaciones.

Luego se extrañan de que los porteros nos recuerden desagradablemente a los nazis.
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Meditación para hoy:

La Conferencia de Presidentes acabó como el rosario de la aurora gracias a la negativa (abstención) de los representantes del PP a consensuar un documento para luchar contra la crisis económica y lograr la reactivación del empleo. No sé cómo se las arreglan, pero siempre que intentan demostrar la soledad del gobierno no hacen otra cosa que escenificar su propia soledad. Una vez más, el viejo mantra: "todos los partidos, excepto del PP…"