Fuego amigo

La ley natural y la paradoja del tonto

El sentido común avala que la Tierra es plana, porque si fuese redonda se caerían los de las antípodas. Y que el sol gira alrededor de la Tierra, porque de lo contrario no nos podríamos levantar del mareo. Es tan obvio y de tan sentido común como que la materia que conocemos tuvo que crearla un ser todopoderoso, que a su vez no necesitó ser creado por nadie. Bueno, esta última parte tengo que estudiarla mejor.

Lo que demuestra que ciencia y sentido común no siempre coinciden, porque es más común la ignorancia que la sabiduría ("el número de los tontos es infinito", decía el Levítico, el libro donde se escriben más necedades por centímetro cuadrado).

Desde entonces la Historia ha brindado numerosas muestras de la paradoja del sentido común, en la que el tonto es quien decide quién es el tonto. Quién de los demás es el tonto, se entiende. Os recuerdo que Franco y Pinochet asesinaron, bajo la acusación de rebelión, a los generales que no quisieron rebelarse con ellos contra el poder legalmente constituido. Jehová pasó a ser considerado el paradigma de la justicia después de condenar a muerte a unos primeros padres cuyo enorme delito había sido darle un bocado a una fruta prohibida.

Andando el tiempo, de la mezcla del sentido común extravagante de ambos, de ese dios y un nazi, nació la mente privilegiada del Papa Ratzinger. Y si no, veamos la muestra: dice el antiguo nazi y vicediós que la eutanasia y el matrimonio homosexual van contra la ley natural. Contra la ley natural. Quedaos con el sutil concepto.

Porque la paradoja del tonto explica que el jefe de una secta que prohíbe el matrimonio a sus sacerdotes porque ama mucho a la familia y a los niños, que casa a sus monjas con un amigo imaginario, que cree convertir pan y vino en carne y sangre recitando unos conjuros, que dice tener el poder de lavar con agua un pecado original que los niños traen de fábrica... sólo la paradoja del tonto, digo, explica que alguien así pueda considerar antinaturales la eutanasia y el matrimonio homosexual.