Javier Krahe no sabe cocinar

A mi admirado Javier Krahe le piden una fianza de 192.000 euros en la apertura de un juicio oral contra él por una filmación de 1978 en la que se explicaba cómo cocinar un Cristo. Y de paso, 144.000 euros a Canal Plus por emitir el reportaje.

Y, la verdad, es que hay que ser brutos. He visto el video en YouTube, y, más que una burla, me ha parecido una agresión a la más elemental sensibilidad del público. El aprendiz de cocinero nos explica en su receta que se mete un Cristo a horno medio, embadurnado de abundante mantequilla, y se mantiene allí, sobre un lecho de cebollas, durante tres días.

Mal. Muy mal. Lo de las cebollas pase, porque ligará una salsa sabrosa, pero cualquier aprendiz de cocina sabe que los asados comienzan a horno fuerte, para que se acelere un proceso de plastificación o caramelización de la piel que evitará que se pierdan jugos en el asado (tiene un nombre técnico que ahora no recuerdo). Una vez que la carne se haya dorado por fuera es cuando se puede bajar la temperatura del horno para que se ase lentamente en su propio jugo por dentro.

En cuanto a la abundante mantequilla (y vale igualmente para la fórmula clásica de utilizar grasa de cerdo), además de aportar un elevado colesterol, soporta muy mal las altas temperaturas, pues sus ácidos grasos se descomponen rápidamente, llegando a ser muy indigestos.

Y no digamos lo de los tres días de horno. Ese sarcasmo no hay cristo que lo aguante. No hay carne que, después de haber sido tratada a una temperatura de 170 grados, pueda resucitar con apariencia comestible al cabo de tres días.

Así que, sintiéndolo mucho, a Canal Plus y a Javier Krahe les estaría bien empleado que los emplumasen por herir nuestra sensibilidad con recetas de tan poco fundamento, como diría Karlos Arguiñano.