Fuego amigo

Extraterrestres, os saludamos con alegría

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La sociedad científica británica de ciencias naturales Royal Society, una de las más antiguas y prestigiosas del mundo, nos ha sorprendido con una propuesta, digamos, extravagante. En una de sus publicaciones, dos profesores de Cambridge nos previenen de que en cualquier momento los extraterrestres podrían presentarse en la Tierra y actuar de la misma manera que, sin duda, haríamos nosotros si viajando por el espacio los hubiésemos descubierto a ellos: con extrema violencia e intentando esclavizarlos. Una conquista de América pero a nivel intergaláctico. Todo muy humano, al fin y al cabo.

Lo que ignoran los profesores es que los extraterrestres, vestidos con extraña indumentaria, hablando una lengua incomprensible para la mayoría, y de aspecto amenazador de Guerra de las Galaxias en plan cutre, hace tiempo que nos han visitado a los españoles. Anteayer mismo, tres de ellos, que decían provenir de un país aparentemente minúsculo en la inmensidad del espacio, volvieron a recordarnos que si no somos buenos nos atacarán con furia y arrasarán el planeta llamado España hasta sus cimientos.

Dicen los científicos que los alienígenas podrían "compartir con nosotros su tendencia a la violencia y la explotación de los recursos", y que, por lo tanto, deberíamos estar preparando entre todos un "plan mundial" para hacerles frente de manera coordinada.

Yo no sé qué les enseñan ahora en la Universidad. En un planeta en que ningún plan coordinado ha logrado impedir que al menos 3.000 millones de habitantes vivan en la pobreza extrema, en la que alienígenas terroristas llamados mercados financieros tienen secuestrados y maniatados a todos los gobiernos, creo que no deberíamos pergeñar ningún plan para defendernos de los extraterrestres, sino que deberíamos hacerles un puente de plata, un Bienvenido, Mister Marshall, no sin antes encerrar en un psiquiátrico a los profesores de Cambridge, la loca academia de la ciencia. Si nos han descubierto, digo yo que no podrán ser tan inútiles como nosotros.