Fuego amigo

La calumnia sale gratis

 

Ayer conocíamos que el ex secretario de Estado con Aznar, Miguel Ángel Rodríguez (MAR), ha sido condenado con una multa de 10.000 euros y a pagar una indemnización de 30.000, por injuriar al Doctor Montes tras haberlo comparado, en dos programas de televisión, con los nazis y su forma de exterminio. Se le condena solo por un delito de injurias, lo que jurídicamente se engloba en el grupo de los "delitos circunstanciales", pero se le absuelve del de calumnias, lo que deja a la sentencia en el limbo de la justicia.

 

Para que nos entendamos: si yo le llamo a usted ladrón, y usted, efectivamente, se gana la vida con sobresueldos de comisiones ilegales en casa Gürtel, un juez podría condenarme por un delito de injurias, pero no de calumnia, pues sobran pruebas de su amplio currículo de ladrón. Es decir, me condenará porque en mi ánimo estaba el injuriar.

 

En el caso de MAR, el juez mantiene el incidente al nivel de un delito circunstancial, como si de una discusión acalorada se tratase, cuando el ex secretario de Estado de Aznar muy claramente afirmó varias veces, dirigiéndose a él, que "aquel que mata a la gente sin permiso es un nazi, siempre es un nazi".

 

El juez condena a MAR como si el incidente, repetido una y otra vez, fuera poco menos que una discusión de taberna, cuando es evidente, excepto para el juez, que al doctor Montes se le estaba acusando de matar: nada menos que de un delito de exterminio.

 

Claro que, hace cuatro años, el delincuente MAR dijo en Antena 3 que "España tiene que saber qué grupo terrorista ha puesto a Zapatero en La Moncloa", y no le pasó nada. Él ya sabía por experiencia que calumniar sale gratis.

--------------------------------------------------------------

 

Meditación para hoy:

 

Una vez tuvo conocimiento de la buena noticia, Miguel Ángel Rodríguez escribía en su blog que recurrirá la sentencia, y que "de ninguna manera puede afirmarse que el querellante (el doctor Montes) sea inocente". Rezo a mis dioses particulares para que el siguiente juez aprecie en el delincuente MAR la suficiente contumacia en el delito para que en la cárcel podamos ver algún día la repetición del desfile de la boda de la hija de Aznar, con los Correa y la elegante cohorte de corruptos del PP embutidos en elegantes trajes hechos a medida. Y MAR al frente, de jefe de imagen.

 

Sé de buena tinta que hay jueces con grandes dosis de sentido común. No perdamos la esperanza. Como diría Rajoy, la Esperanza es la última que se pierde, aquí y en Bombay.