Fuego amigo

Mi fe absoluta en la fe

 

Con las religiones comparto el valor extraordinario de la fe. Porque la fe es la salvación del ser humano. (No me he vuelto loco, sigue leyendo, por favor). Las religiones tienen explicaciones tan absurdas y extravagantes para los problemas más complejos, que solo la fe puede consolarte de parecer un idiota ante tus semejantes, aunque en realidad tu cociente intelectual supere con creces incluso a las dos carreras y tres máster que adornan tu currículum vitae.

 

La fe te redime diariamente, por ejemplo, de la pesada tarea de conciliar tu creencia en un dios que hizo el universo en seis días, prescindiendo de la batería de preguntas que te harías en el terreno científico: ¿por qué en seis días, y no en un instante? ¿Por qué tuvo que descansar después, si los seres omnipotentes nunca se cansan? ¿Qué patología padece ese dios que se dedica a fabricar seres vivos con la única finalidad de que le adoren hasta el delirio? Parece estúpido, pero los dioses funcionan con otra lógica distinta. Caminos inescrutables, le llaman.

 

La fe es, pues, un instrumento poderosísimo porque acorta los caminos tortuosos de la razón. Un verdadero atajo intelectual. De ahí mi fe absoluta en la fe. Por eso los regímenes políticos totalitarios están basados en la fe en el líder, por el que se está dispuesto a ofrecer la vida, aunque no comprendas por qué te maltrata y coarta tu libertad.

 

Ayer vivíamos un caso extraordinario de fe. IU de Extremadura permitía con su abstención el gobierno del PP. Los que no somos creyentes no lo entendemos por falta de fe. Pero las bases, como dios, son infalibles, y piensan por nosotros. Así que, tranquilos, estamos salvados.

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Meditación para hoy:

 

Los creyentes todo los disculpan, porque intuyen que los dioses y sus sacerdotes siempre tienen razón, aún en los casos más irracionales. De esta manera resulta fácil descubrir a los herejes. Los tres diputados de IU de Extremadura, siguiendo el mandato de sus bases, una vez concluido el concilio extremeño, han declarado herejes… a los miembros de la Federación Nacional de Izquierda Unida. El hereje Gaspar Llamazares se lamentaba ayer con estas palabras en la red social Twitter: "Reconozco que no es un buen día para IU".

 

En la declaración oficial de la Dirección Federal de IU, o sea, los infieles, se manifiesta:

 

"La más rotunda desautorización política a la posición del Consejo Político Regional de IU Extremadura, materializada por sus tres diputados en el Parlamento extremeño, que han permitido con su abstención que gobierne el PP, desoyendo así la petición expresa que en sentido contrario hizo, de acuerdo con sus competencias, el Consejo Político Federal y la Presidencia Federal".

"En consecuencia, la dirección de IU Extremadura y sus diputados no representan hoy la política de Izquierda Unida y se sitúan fuera de la misma." (…) "Por último, IU quiere reiterar que considera un grave error para Extremadura, con consecuencias para el resto del Estado, la decisión tomada, al quebrar la confianza en la palabra dada a la ciudadanía".

 

No tienen ni puta idea. Todavía no se han enterado de que los herejes son los que pierden, porque la historia la escriben los vencedores. En el Concilio de Trento también ganó la sinrazón, y aquí estamos, a punto de alcanzar el paraíso.