Marcha a Bruselas

"ALERTA NARANJA"

J. Luis Martínez

Torrido verano en TOULOUSE; La alerta naranja hoy nada tiene que ver con el color de los chalecos de la Marcha a Bruselas. Mas bien con el asfalto derretido de la periferia de la capital del Midi. Surcamos su área metropolitana bajo un fuego infernal impropio de final de agosto.

Atravesamos las urbanizaciones de pequeños chalets que conforman la kilométrica aureola de la ciudad. Caminando, escuchamos en radio internacional que ya comenzó el debate sobre la reforma laboral en el SENADO. Continua el ensayo gubernamental de convertir, a ojos del ciudadano, a los funcionarios en canallas privilegiados. A los trabajadores despedidos en "efectos colaterales".

Pero aquí el personal no se chupa el dedo. Los mas, son conscientes de que la ofensiva va contra todos los currantes europeos. A los franceses un poco menos, pues Sarkosy les tiene mucho respeto. Por la cuenta que le traé Prefiere malmeterse con los emigrantes, que se han puesto farrucos hace tiempo y no dan tanto dinero a ganar. En España el poder aun esta por verle los dientes a los trabajadores. Por eso se andan con tanto cachondeo con nosotros, los del tajo.

El personal "gaulois" se suma a la caminata en la fase mas abyecta. Cuando la temperatura supera los 35 "grados". Ni un alma en esta Sevilla del Midi. Solo un largo cortejo de orates empeñados en defender lo mejor de este continente: Sus trabajadores. Al atardecer, cuando el sol se ha cansado de mortificarnos, entramos en la majestuosa Plaza del Capitolio, entre banderas rojas, naranjas y rojinegras, a nuestra cita con los medios de la ciudad. Tras 12 dias y 450 kilometros de marcha tan solo tengo ojos para esa exquisita cliclista que nos saluda cuando atravesamos el carril bici: "Joder Negro, atiende, que te están preguntando los de la prensa"