Opinion · Memento

Facu Díaz (NTMEP): “En el futuro me gustaría tener algún proyecto musical que me motive”

Puedes conocer a Facu Díaz por llenar el teatro Kamikaze de Madrid todos los viernes con su programa No te metas en política. También te puede sonar por haber ido a los Premios Goya acompañando a Pablo Iglesias. O quizá lo hayas visto a la entrada de la Audiencia Nacional porque el humor en España es algo que no a todo el mundo gusta. Y si te mueves por Lavapiés es fácil encontrártelo borracho por alguna de sus calles.

Cuando parecía que este uruguayo con raíces catalanas y afincado en Madrid ya no podía sorprendernos más, aparece en dos conciertos como batería de La Raíz, una de las bandas más en forma del panorama nacional. Como sus otras facetas ya son de sobra conocidas, me parecía interesante compartir unos minutos con él y hablar sobre música, su experiencia con el grupo gandiense y su futuro en esta modalidad artística.

Facu Díaz tocando con La Raíz. FOTO: Daniel Cruz
Facu Díaz tocando con La Raíz. FOTO: Daniel Cruz

Humorista, guionista y presentador de televisión. También haces radio, acabas de terminar una gira de monólogos y te hemos leído escribiendo para Público. Y de repente, descubrimos que también tocas la batería. ¿Te has propuesto acabar tú solo con el paro en España?
Facu Díaz: (Risas) Creo que podría dedicarme cada día de la semana a una profesión distinta. El problema es que considero que es mejor buscar una que se me dé realmente bien. Lo malo es que la sigo buscando (risas). Tengo ya 25 años y la fortuna de poder ir probando diferentes palos y ver con cuál me quedo para el futuro. Es cierto que ni de humorista ni de batería se vive excesivamente bien pero por ahora puedo permitirme ir probando cositas y me lo estoy pasando guay.
He de decir que ya tocaba la batería desde hace tiempo. Empecé con 14 años y, como la mayoría de gente me conoce por los shows de comedia y no por haber sido músico, es normal que les sorprenda. Pero mi intención original, cuando era un jovencito alocado, era dedicarme a tocar la batería con alguna banda. Es una afición en la que me volqué mucho tiempo y que había perdido bastante al llegar a Madrid y tener que ponerme a currar en otras cosas, pero esto viene de lejos.

¿Podrías comentarnos un poco tus bandas y tu trayectoria? Para saber que no ha sido flor de un día.
Iba mucho a los ensayos de una banda que tenía mi hermano que se llamaba Viejo Jack y me fijaba mucho en la batería. De repente, el batería se marchó justo cuando yo estaba empezando a dar clases y mi hermano, viendo la situación, se gastó un sueldo suyo entero en comprarme una y así empecé a tocar en su banda. De alguna manera me compró la batería y, al mismo tiempo, me compró a mí. Como si dijera “tú vas a tocar pero vas a tocar en mi banda”. Técnicamente es un grupo que no está disuelto porque, además, el año pasado hicimos un concierto de reencuentro y la considero mi banda de toda la vida. Con la que mejor me lo he pasado y con la que más he tocado.
Un tiempo más tarde, una banda a la que habíamos teloneado, me llamó para hacerme una prueba e ir de gira. Era un grupo de un tipo que se llamaba Eugenio Ortiz y que había tocado en Extremoduro, creo que a principio de los 90, y que hacían un estilo de música muy similar al que tocaba yo con mi hermano. Pasé la prueba y estuve girando con ellos una temporada y poco más. Se puede decir que de manera profesional no he llegado a tocar nunca. Simplemente me he dedicado a montar algún proyecto fallido pero buscando algo divertido que tocar y que nos diera la posibilidad de salir a actuar fuera del pueblo o de Catalunya. Nunca me dediqué profesionalmente a la batería. Me dediqué a aprender y nada más.

Como comentabas, una vez te trasladas a Madrid te toca dejar de lado la música para centrarte en dirigir y presentar La Tuerka primero y después NTMEP. ¿Por qué vuelves? ¿No crees que ya has llenado el cupo de intrusismo siendo presentador de televisión y escribiendo artículos sin tener ni idea ni ser titulado?
Percibo cierto resquemor por parte del entrevistador. Dicen que la confianza da asco y el lector podrá darse cuenta leyendo estas líneas que, no sólo hay resquemor, sino que hay ciertas trazas fuertes de envidia de la mala (risas). Al margen de esto y dejando nuestras rencillas a un lado, en realidad no he vuelto a la batería. Simplemente me ha surgido recientemente la oportunidad de volver a actuar como músico y es una afición que yo no quería perder. Es verdad que es mucho más complicado en una ciudad dedicarte a tocar un instrumento y más uno como este, que es muy aparatoso y ruidoso, pero nunca lo había dejado del todo. De vez en cuando, cuando tenía un rato libre, me iba a un local de alquiler por horas y me tiraba toda la tarde aporreando la batería.
Ojalá pudiera hacer estas cosas más a menudo para no perder cualidades porque me he dado cuenta de que, cuando uno pasa un tiempo sin tocar un instrumento, al volver está como un futbolista de estos que se arrastran por el campo. Me he dado cuenta de que he perdido mucha técnica por haberme tirado tanto tiempo contando chistes delante de una cámara. Espero poder compaginar ambas cosas con un poco más de intensidad y no dejarla a un lado, porque han sido muchos años aprendiendo a tocar como para ahora abandonarlo.
Referente al intrusismo, he de decir que todos somos un poco intrusos. Seguro que cualquier rapero podría dirigirse al entrevistador en cuestión, que está hoy vilipendiándome de esta manera, y decirle “muchacho, vuélvete a la fábrica y deja el rap para nosotros. Para los que vestimos como si te fuéramos a pegar una paliza por la calle y vamos con el descapotable y con pistolas de oro y esas cosas” (risas).

Y tras tanto tiempo sin subirte a un escenario, de repente tocas con una banda emergente como La Raíz. ¿Cómo te llega esta propuesta?
Fíjate, todavía se percibe ese resquemos al llamar banda emergente a una plenamente consolidada como La Raíz.

No es resquemor, se llama ironía. Pensaba que conocerías como humorista esta figura retórica.
(Risas). Volviendo a lo importante y dejando de lado tu rencorcito, me llamó hace unos meses Pipe Torres, el batería de La Raíz, que es un crack, un máquina, un titán… Al principio yo pensé que me iba a proponer una colaboración puntual, salir a tocar una canción o algo así y estaba bastante ilusionado con ello. Después me di cuenta de que lo que me estaba proponiendo era sustituirle en un concierto entero. Él no iba a poder estar porque tenía unos asuntos personales y me estaba pidiendo si yo podía sustituirle ese día, aunque al final han sido dos conciertos. Recibí la propuesta con mucha ilusión, sobre todo porque la única referencia que tenía Pipe sobre mí era haberme visto en algún vídeo tocando y aun así él decidió darme la confianza de poder quedarme a cargo de la batería en un concierto de La Raíz que son, como bien sabes, bastante grandes, con mucho público y muy exigentes. Me lo tomé como un reto y creo que he podido cumplirlo con solvencia. Estoy súper contento y súper orgulloso de haberlo conseguido.

Facu Díaz con Toni Mejías
Facu Díaz con Toni Mejías

Fuera bromas, estas dos actuaciones llegan en el mejor momento de la banda, metiendo miles de personas allá donde van y en la recta final de su despedida. ¿Has notado demasiada responsabilidad? Cuéntanos qué tal la experiencia de estos dos conciertos.
La responsabilidad era lo que más me preocupaba. Aunque el concepto de responsabilidad, en este tipo de conciertos tan grandes y con una banda tan exigente, tiene mogollón de subcategorías. Está la responsabilidad de saber si uno está al nivel técnico para poder ejecutar las canciones. También uno tiene que saber si está a la altura emocional de poder salir, no ponerse nervioso y aguantar con solvencia un concierto de estas características. Está incluso el tema del aguante físico, que era un tema que a mí también me preocupaba. Es una hora y media de una actividad física muy intensa, dos días seguidos y con viajes de por medio y hay que saber llevarlo con energía.  Sí, la responsabilidad fue enorme y fue lo primero que pensé. Valoré todos estos puntos que te he dicho y evalué, más allá de la emoción que me pudiera producir tocar con La Raíz, si realmente estaba capacitado para hacerlo.
Finalmente acepté y la experiencia de estos dos conciertos ha sido alucinante. Ha sido muy positivo poder tener varios meses para prepararlos porque, de esta manera, lo que he conseguido ha sido aprenderme las canciones hasta el punto de no necesitar apuntes, no necesitar leer de ningún papel mientras tocaba y pude así disfrutarlo mucho más. También me ha ayudado conocerlos a ellos más a fondo. Sólo hicimos dos ensayos estando todos juntos en Gandía pero sí que he compartido más tiempo con ellos, he viajado a varios conciertos, muchos arroces y fideuá, ir a la playa, hacer un poco de equipo… Eso me ha ayudado un montón a conocerlos más, a tener mejor sintonía en el escenario y, al final, he tocado con la confianza y la tranquilidad de saber que tenía 10 tipos en el escenario muy pendientes de mí y de que yo me lo pasara bien. También un equipo técnico súper pendiente de que todo estuviera bien y a gusto, así que la experiencia ha sido brutal. La verdad que yo nunca había tocado para tanta gente y es una sensación muy guay.
A eso hay que sumarle que a la gente le sorprendía mucho que fuera yo el batería. Con bandas como La Raíz tenemos un público relativamente parecido al que tenemos con NTMEP y mucha gente que me conocía del programa me veía en la batería y no entendía qué hacía ahí. Les sorprendía mucho más cuando veían que lo sacaba adelante, que no era una broma y que lo estaba haciendo bien. Vaya, que la experiencia ha sido la hostia y ha sido el mejor verano que he pasado en mucho tiempo. El poder dedicarme a la música y poder compartir con ellos unos días en una gira tan especial como la de su despedida, donde están reventando plazas y pabellones allá donde van. Estoy muy agradecido y, he de añadir, que todavía recuperándome.

Realizas un programa con público todas las semanas, has hecho una gira de monólogos y además cuentas con  tus actuaciones estelares en la Audiencia Nacional, ¿de verdad todavía existen nervios antes de salir al escenario?
Los nervios siempre están porque, aunque uno esté acostumbrado a tener  público delante, se acostumbra en una modalidad. Es decir, a mí ya no me pone nervioso hacer comedia porque es lo que hago habitualmente con mucha gente delante, pero aquí cambia completamente el registro. Es un público que está esperando otra cosa, que tiene otra energía, que tiene otro plan, que está de pie, que son miles… Un público que lleva mucho tiempo esperando para ver una banda que le gusta mucho y que, además, se está despidiendo y será una de las últimas veces que podrá verla. Todo eso hace que tengas muchísimos nervios.
A esto hay que añadirle que, en estos conciertos, por una cuestión del orden de las canciones, el primero en salir al escenario era yo y ello todavía le daba más peso y más importancia a ese primer momento de salir al escenario e intentar, de alguna manera, ser el primero en levantar un primer grito de aliento por parte de la gente para recibir ese chute de energía y poder empezar el concierto bien arriba.

 

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Ya paro. #Biblical

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En nuestro concierto de Riot Propaganda en la Sala But tocaste con nosotros una canción y a los pocos días anunciamos nuestra separación. Con La Raíz subiste un vídeo tocando un tema suyo y sucedió lo mismo. ¿No te han llamado desde Taburete para una colaboración?
(Risas). Creo que ha llegado el momento de desmentir este supuesto gafe que existe. Yo mismo me he llegado a preguntar si he podido estar perjudicando a los grupos que me gustan pero, siendo honestos, hay que contarle a la gente la verdad. Estamos en un medio de comunicación y está muy bien la broma pero también hay que informar a la gente como corresponde. Hay que contarles que la decisión de la separación de Riot Propaganda estaba tomada antes de que yo colaborara con vosotros. Se anunció después pero la decisión estaba tomada de antes. Es cierto que supe desde el primer momento que se me iba a adjudicar a mí el gafe y la culpa de haber separado a esta banda pero ya está bien. Toco canciones de muchas otras bandas que no se han separado. Así que, por favor, vamos a empezar a respetarnos todos un poquito.

Por si acaso, si te llaman desde Berri Txarrak para sustituir a Galder, recházalo, por favor.
Ya está bien de bromitas con los grupos que me gustan, por favor, porque no quiero perjudicar a nadie (risas).

Facu Díaz tocando con La Raíz. FOTO: Daniel Cruz
Facu Díaz tocando con La Raíz. FOTO: Daniel Cruz

Ahora que has vuelto a subirte un escenario, ¿te planteas algún futuro musical o prefieres centrarte en el humor?
No te voy a mentir, subirse de nuevo a tocar a un escenario en estos conciertos tan grandes le dan a uno un picorsito (sic) en el estómago que es difícil quitarse y ahora llevo unos días con el mono de tocar. Lo hablaba ayer con Xavi Banyuls, el trombón de La Raíz, que me decía “te has quedado con ganas de más, cabrón” y la verdad es que sí; cómo no me voy a quedar con ganas de más. No descarto para nada un futuro en la música pero, por ahora, estoy centrado en mi trabajo que es la comedia. Tenemos una gira por delante de NTMEP, también tenemos una nueva temporada y esto es lo que me tiene ahora concentrado. Lo bueno es que se pueden ir compaginando ambas cosas y me gustaría, en un futuro, tener algún proyecto musical que me motive y poder tocar en directo, que es lo que más me gusta. La sensación de que a la gente le gusten tus canciones y las canten es brutal, como tú llevas comprobando mucho tiempo. Precisamente, ahora que vas a parar con tu banda, seguro que también vas a notar esa nostalgia del escenario.
Vamos a dejar una especie de anuncio, estoy abierto a todo tipo de sugerencias. Así que proponedme cosas y a ver qué pasa.

Para finalizar te voy a pedir ayuda, ¿cómo quieres que me refiera a ti en la entrevista? ¿Te parece bien “Facu Díaz, el baterista de Podemos” o lo dejamos para Alfonso Rojo?
Estoy de acuerdo con que las mamarrachadas deben quedar para gente como Alfonso Rojo. Seamos serios.