Memento

Angela Sommer-Bodenburg: “La lectura y la escritura a mano son fundamentales en la educación infantil”

La literatura infantil es fundamental para el desarrollo de los niños y niñas. Es el primer encuentro que tienen con la lectura, la cual ayuda a mejorar la escritura, el vocabulario y la ortografía. También ayuda a la memoria, a la imaginación… tiene numerosos beneficios, por lo cual las personas que escriben para determinados rangos de edad, a veces, pueden sentir una responsabilidad mayor porque, además de entretener, tienen una labor educativa. Puede ser una carga, pero también un orgullo como nos cuenta Angela Sommer-Bodenburg, escritora alemana afincada en Estados Unidos y autora del libro infantil de éxito El pequeño vampiro.

Portada de 'El pequeño vampiro', el primer libro de la saga
Portada de 'El pequeño vampiro', el primer libro de la saga

En 2007 contaba con más de 10 millones de ejemplares vendidos y había sido traducido a más de treinta idiomas. Entre ellas, estaba el valenciano, por lo cual muchos de los niños y niñas de mi tierra tuvimos nuestro primer contacto con este idioma a través de sus cuentos. También nuestro primer descubrimiento de un libro. Lo mismo ha sucedido con millones de jóvenes de todo el mundo que ya de adultos siguen queriendo saber cómo avanza la trama de sus personajes principales.

Aprovechando la publicación en castellano de su último libro El Noctario de Anna von Schlotterstein (L’Encobert, 2019), hemos hablado con su autora sobre literatura, censura y la responsabilidad de acercar a la lectura a muchos pequeños y pequeñas. También sobre seguir emocionando a lectores ya mayores que todavía quieren (queremos) leer sobre vampiros.

¿Quién da más miedo? ¿Los vampiros o los humanos?
¡Qué gran pregunta! En el mundo de El pequeño vampiro, a veces creo que los humanos, excepto Anton, son más aterradores. En la vida real, a menudo me cuesta estar segura de saber quiénes son los verdaderos vampiros.

¿Cómo nació El pequeño vampiro?
Fue un sábado por la noche, el 25 de septiembre de 1976, cuando escribí las primeras quince páginas que luego se convertirían en el primer capítulo de El pequeño vampiro.
Como maestra de primaria, me di cuenta de que a algunos de mis alumnos no les gustaba leer, sino jugar. Estos estudiantes pensaban que leer libros era aburrido, pero tenían muy claro cómo tenían que ser los libros para que les gustasen y leerlos voluntariamente: debían dar un poco de miedo y, al mismo tiempo, ser divertidos.
Como no pude encontrar ese tipo de libros en la biblioteca de la escuela, decidí escribir uno. Sin embargo, hasta ese momento sólo había escrito y publicado poemas y cuentos para adultos. No estaba segura de si sería capaz de escribir un libro de más de cien páginas.

¿Tuvo problemas en la época por mezclar cementerios y vampiros con literatura infantil? Creo que tuvo problemas con un grupo cristiano que intentó boicotearle un acto.
Sí, algunos. Un editor rechazó las primeras quince páginas de El pequeño vampiro porque consideró que no era adecuado mostrarles vampiros a los niños. También hubo boicots a mis presentaciones de libros, principalmente por parte de grupos de padres que no habían leído mis libros.

¿Piensa que actualmente existen también problemas de puritanismo y persecución a determinada literatura?
Desgraciadamente, sí. Siempre ha habido y siempre habrá fuerzas en este mundo que temen al poder de los libros.

Actualmente, aunque a partir de la adolescencia se lee menos, los niños siguen devorando libros. Usted comenzó como maestra, ¿consideras la lectura como una parte imprescindible para la educación infantil?
Los niños son nuestro futuro y me da miedo observar un retroceso en competencias como la lectura y la escritura. Considero que la lectura y la escritura a mano son fundamentales en la educación infantil. Es más, deberían continuar ejercitándose en las etapas posteriores.

Angela Sommer-Bodenburg, autora de la saga de 'El pequeño vampiro', con su nuevo libro.
Angela Sommer-Bodenburg, autora de la saga de 'El pequeño vampiro', con su nuevo libro.

Dicen que el terror es reflejo de los miedos o anhelos de una sociedad en un momento determinado. Existían los marcianos durante la guerra fría; una eclosión de historias sobre mutantes y zombis durante el desarrollo nuclear; psicokillers por la exposición mediática a la guerra de Vietnam; Drácula en los noventa por la epidemia de Sida… En El pequeño vampiro vemos a dos niños de dos mundos diferentes (un humano de la RFA y unos vampiros de Europa oriental) que se hacen amigos. ¿Había guiños al diálogo entre las dos Alemanias?
Esta es otra pregunta que nunca me habían hecho antes. Es cierto que los primeros libros de la saga los escribí en Alemania (el resto en los Estados Unidos). Sin embargo, el diálogo entre Alemania Oriental y Alemania Occidental nunca ha sido tratado en mis obras.
No obstante, recibí una carta de un lector de la antigua RDA. Este lector quería que mi pequeño vampiro lo visitara y le prestase la capa del tío Theodor para poder volar sobre el muro...

Seguro que recibe muchas cartas de admiradores y muchas muestras de afecto personales. Sea sincera, ¿hay mas de niños o de "niños" de 40 años?
Para ser honesta, recibo más correos electrónicos que cartas. Son tanto de niños como de "niños de cuarenta años". Pienso que estas "cartas" son el reconocimiento más valioso de mi escritura y las únicas recompensas/premios que realmente me importan.

"Estoy encantada de reconocer a mi Anna de 1976 en mujeres jóvenes como Greta Thunberg"

¿Qué opina de los que creen que la literatura infantil es un género menor?
Siempre he escrito con el mayor de los respetos por mis lectores de literatura infantil, que con el tiempo se han convertido en adultos (niños de cuarenta años). Nunca me planteé bajar la calidad de mis escritos porque mis lectores fueran "sólo niños". En mi opinión, la literatura infantil nunca ha sido ni debe considerarse "un género menor", ¡todo lo contrario!

Marchó a vivir a Estados Unidos. ¿Qué buscaba allí que no te ofreciera Europa? ¿Se plantea volver a vivir aquí?
La respuesta oficial sería: Debido al clima. ¡Por el tiempo!
La respuesta extraoficial es que fui a los Estados Unidos para sobrevivir como artista y escritora. Como escritora alemana que pasa desapercibida, mi vida es mucho más fácil aquí en los EE. UU. de lo que lo hubiera sido en Europa.

Si nos adentramos en el libro, descubrimos en El noctario que Anna nació el mismo día que tú (18 de diciembre). ¿Eres Anna?
Otra pregunta inteligente. En efecto, soy Anna.

El Noctario revela secretos de la saga. ¿Los guardas desde el 79 o la historia ha ido evolucionando con los años?
La historia de mi mundo de El pequeño vampiro ha evolucionado libro por libro y a lo largo de los años. Cuando empiezo a escribir un nuevo libro, tengo una idea general de lo que voy a escribir, pero no de cuál será el final. El final viene a mí y, cuando es el final adecuado, lo percibo.

Portada de 'El Noctario de Anna von Schlotterstein' .
Portada de 'El Noctario de Anna von Schlotterstein' .

Se puede considerar que el El Noctario está relatado desde una perspectiva femenina, donde Anna es uno de los personajes más fuertes. ¿Responde a los nuevos tiempos donde la mujer se ha empoderado o siempre diste importancia a las niñas?
Sí, está narrado desde una perspectiva femenina. Cuando creé a Anna en 1976, quería crear a un personaje femenino fuerte, que fuera tan capaz como cualquier personaje masculino, o incluso más, y que además mostrase sus sentimientos. Es por eso por lo que, finalmente, Anna se ha convertido en la cabeza, en la líder de la familia von Schlotterstein. Sobre los nuevos tiempos y el empoderamiento de las mujeres, deseé que fuera un movimiento todavía más poderoso. Sin embargo, estoy encantada de reconocer a mi Anna de 1976 en mujeres jóvenes como Greta Thunberg y otras similares.

¿Por qué reemprendiste la saga después de tanto tiempo?
Porque el gran final aún no me había llegado. Como dije antes, el final de un libro siempre viene a mí, y eso también sucedió cuando terminé la saga. Al final tuve que responder preguntas que quedaron sin respuesta durante mucho tiempo para mis lectores y para mí.

En España, e imagino que igual en otros países, muchas personas comenzamos a leer gracias a tus libros. ¿Es un orgullo o una responsabilidad?
Escribir para niños es una "responsabilidad" lo primero. Después, cada vez que recibo cartas o correos electrónicos de mis lectores: niños, padres, maestros, sacerdotes… que comparten conmigo que su primera experiencia leyendo un libro fue con mi pequeño vampiro, es un orgullo.

¿Podemos considerar que la saga ha llegado a su final o todavía quedan sorpresas?
En lo referente a la saga de 21 libros de El pequeño vampiro, ya ha llegado al final. Sin embargo, en lo referente a otros medios, tengo motivos para confiar en que todavía puede haber más sorpresas.