Memento

La música que no sale en los directos de Instagram

Vista del Festival Marearock, en su edición de 2018
Vista del Festival Marearock, en su edición de 2018

Y la música dejó de sonar. La cultura también se ha visto gravemente afectada por la pandemia del coronavirus. La cara más visible de este frenazo somos los artistas que compartimos nuestras impresiones, subimos los carteles de cancelación y hacemos directos en Instagram para amenizar el confinamiento o, por qué no decirlo, seguir vendiendo nuestro producto desde otra ventana. Pero detrás del músico hay muchas personas que trabajan en este mundillo y que también han visto cómo su futuro más cercano se tambalea.

El decreto del estado de alarma

Aunque había voces de alarma que llegaban desde China primero y, después, desde Italia, pocos esperaban este cambio de vida tan drástico en pocos días y que frenaría en seco su trabajo. A Antonio López Viña, organizador del festival Marearock, le pilló a pocos días del comienzo del festival. Se celebraba en Murcia el 14 de marzo y esperaba unas 4.000 personas. Pese a la tristeza por tener que cancelar, admite un "alivio de que esa medida no le pillase el día anterior del evento porque, con todo preparado, hubiese sido un palo muy grande". En este festival tenía que trabajar Patricia Sábada, técnica de iluminación, que se encontraba en plena gira de Los Chikos del Maiz.  "En ese mismo momento ya había hablado con los técnicos correspondientes de esos próximos días, ya tenía trabajo adelantado y todo más que controlado para ese fin de semana y me dejó un poco aturdida, porque en ese momento todo quedó en un impasse".

También los sellos independientes se han visto afectados, aunque Manuel Pena, director de la discográfica BOA, reconoce que fueron previsores viendo las noticias de otras regiones y el día que se decretó el confinamiento ya estaban con los ordenadores en casa. Peor suerte tuvo Marcos García, director de la empresa de management y producción Ayuken MP. Le pilló de gira europea con la banda LIHER y sufrió varias cancelaciones de los conciertos programados estando de viaje. "Hubo un día estando en Austria que recibí 5 o 6 llamadas, cancelaciones de conciertos, producciones y demás. A partir de ahí todo ha sido un caos, nos cancelaron los dos últimos shows en Suiza y Alemania estando a un par de horas de Berlín y tras estar retenidos por la policía alemana hicimos un cambio de sentido y comenzamos un viaje de 21 horas de vuelta a casa. Ahí empezó de verdad nuestra película de terror".

El paro total en la industria

Tras la asimilación viene lo difícil. Para Patricia el teletrabajo no es posible. "He pasado de no tener apenas tiempo a tener todo el del mundo". Reconoce que los primeros días fueron frustrantes por no sentirse ‘productiva’, pero que también aprende a parar un poco y "entender qué hay a tu alrededor". Más complicado lo ve Marcos que ha tenido que cancelar, hasta el momento, 49 conciertos y observa como algunas bandas están en bancarrota y en un mal momento anímico. También él se encuentra triste porque tendrá  que volver a empezar "una vez más". "Ahora mismo solo me preocupa la salud de los míos, sé que saldremos adelante. Nunca lo he tenido fácil ni lo tendré fácil" remarca el director de Ayuken MP.

Marcos Ayuken
Marcos Ayuken

También la salida de nuevos trabajos se ha visto afectada, Manuel Pena nos relata cómo desde su discográfica todos los lanzamientos se han visto pospuestos dado que las tiendas de discos están cerradas y tampoco se pueden hacer presentaciones. Por su parte, Viña ha pasado estas dos semanas reorganizando todo el festival Marearock desde casa y reconoce que "mentalmente nadie estaba preparado para esto" y esperando que no se alargue mucho porque si no será difícil hacer frente a los pagos profesionales y personales sin ningún ingreso.

¿Volverá la música en 2020?

"La parte más racional de ti cree que no vas a salir en un largo tiempo. Cancelar los grandes eventos musicales o deportivos fueron de las primeras medidas y serán los últimos en volver". En la misma posición que Viña se mantienen todos, aunque sí confían en que vuelva a activarse este año el circuito musical. Aunque la pregunta del millón es cuándo, Marcos cree que actividad cultural seguirá habiendo, pero habrá que ver "la forma y el modo". De lo que está seguro es de que "va a ser el peor año para la expresión cultural, al menos la musical, de las últimas décadas".

Manuel Pena, que lleva muchos años trabajando en BOA, afirma que en este sector "hemos pasado todo tipo de alegrías y tristezas", pero que sí volverá la actividad. La incógnita para él es si volveremos pronto a lanzarnos a las calles y tocarnos con cualquiera en estos eventos. "Habrá gente a la que no le importe, pero, en general, habrá miedo y no sabemos cuánto va a durar". Pero volverá por obligación, opina Patricia, porque "el ser humano, como ente social, necesita de eso. Es parte de su día a día y de su salud mental". Pero también cree que esa vuelta será muy paulatina.

El peso de la cultura en España

En el debate sobre si la cultura está protegida hay unanimidad de opiniones. Para Patricia solo está protegida por aquellos que "la consumen, la crean y la necesitan diariamente", mientras que cree que está "usada e instrumentalizada" por determinados poderes. Por su parte, Manuel Pena cree que la cultura siempre ha sido "el último mono y eso que somos una potencia en talento". Eso sí, señala que, aunque no viene mal un poco de apoyo, no cree en "la cultura subvencionada".

Patricia Sábada. Foto: Patry González
Patricia Sábada. Foto: Patry González

"Si nos basamos en las cifras de asistencia a los eventos y la facturación, el empleo directo e indirecto que genera, pues sí, está bastante desprotegido todo" señala Viña ya que cree que, ante situaciones como la actual, los músicos "están desprotegidos totalmente al igual que los promotores". Para Marcos no puede ser que la cultura se siga "regalando" y haya una parte de sociedad que casi esté exigiendo a los músicos que hagan cosas gratis porque, añade, "la mayoría de la realidad musical son pequeñas bandas, pequeños sellos y pequeñas oficinas que las pasan canutas para llegar a fin de mes".

Medidas contra la crisis del covid-19

Las medidas que se deben (o se vayan) a adoptar son difíciles de prever y está claro que será difícil proteger todos los sectores por igual. Por eso Patricia cree que lo primero que habría que hacer sería "aprender a valorar a este sector tan grande". También considera que precisamente por eso, por ser tan amplio, es difícil generalizar y evaluar cada caso concreto. Pero señala que sí necesitará de ayudas "de muchos tipos" porque, como es su caso, puede ser que no gane un duro en los próximos 4 o 5 meses y eso "además del daño económico puede afectar a la salud mental".

Para Viña las primeras medidas no deben ser específicas y serían las mismas que se deberían de implantar al resto de autónomos.  "Ante un cese de actividad o de ingresos, la anulación de la cuota mensual, la bonificación por cese de actividad y la anulación de cuotas de la seguridad social de los trabajadores en nómina". Pero destaca que, una vez vuelva la actividad normal, será necesario que "las autoridades se involucren en apoyar, difundir, cuidar sus eventos musicales, como está haciendo muy bien la Generalitat Valenciana con su marca Mediterranew Musix".

Por último, Marcos ve un problema más estructural que temporal y señala que hay mucho trabajo por hacer. "Lo único bueno de todo esto – además de que estamos haciendo deporte en casa o hablando más con nuestra gente – es que estamos teniendo tiempo para reflexionar y ver hacia dónde vamos. El problema no es el COVID: el problema es que el sistema que hemos construido con nuestras propias manos está en colapso".

La música se está tomando un descanso que puede servir para reflexionar sobre su papel en la sociedad y su futuro en el mercado laboral. Una vez pasada esta crisis y los conciertos salgan de las historias de Instagram, tocará ver si todo el apoyo que está teniendo estos días en redes gracias a su papel evasor se traduce en asistencia a eventos y consumo de música. Porque esta volverá tarde o temprano, pero será difícil que vuelva a sonar como antes.