«Los ricos no querían pagar impuestos»

“Mi abuela llevó a mi madre, que tenía entonces 6 años, a ver a mi abuelo a la cárcel de Lalín (Pontevedra). En el camino, mi madre, una niña caprichosa y mimada, se enfadó porque mi abuela no le quiso comprar una chaqueta que vio en un escaparate. Cuando vieron a mi abuelo, a mi madre le duraba el enfado y no quiso besarlo. No sabía que era la ultima vez que lo iba a ver y ese dolor se lo llevó llorando hasta su muerte”.

Elsa Santomé, de 62 años,narra esa anécdota para explicarel drama familiar que supuso en su casa la muerte del abuelo Luis Frade Pazos, que en el momento de su muerte en Tenorio (Pontevedra) tenía 42 años. Los falangistas dejaron huérfanos a cinco niños,el menor de 11 meses, y viuda a la abuela de Elsa.

Luis Frade era el recaudador fiscal del Ayuntamiento de Lalín. “Los ricos del pueblo no querían pagar los impuestos de la contribución y fue mi abuelo, una gran persona, el que pidió a su suegro para adelantar el dinero. Todavía recuerdo cuando rebuscamos en un baúl y encontramos todos los recibos sin pagar”, cuenta la nieta de la víctima.

“Un día nos cruzamos con el hombre que mató a mi abuelo.Mi madre, a su paso, me dijo: ‘Este es el asesino de O Papá Luis’. El hombre, que se llamaba Jesús de García, iba con gafas oscuras y agachó la cabeza”,concluye Elsa, repasando los recuerdos recuperados en los últimos años.

La jueza de Pontevedera María Dolores Rodríguez archivó el caso el 10 de junio de 2009.