Merienda de medios

Los analistas saben latín (y griego)

Existe coincidencia en afirmar que esta crisis que nos azota tiene elementos insondables, que su complejidad sobrepasa todo lo conocido hasta la fecha y que nadie puede conocer con certeza cuál es su alcance real ni determinar cuál será su final. La pregunta es inevitable: ¿están preparados nuestros opinadores de cabecera para poner luz en la oscuridad y mostrarnos los arcanos de este drama económico? Sobradamente.

vidal.jpgEstamos, por lo general, ante intelectuales de talla XL y de reconocida modestia. Sirva como ejemplo César Vidal, nuestro Tucídides, del que suponíamos que sabía latín por su fecunda producción. Nos quedábamos cortos. Entrevistado en el impagable Diario Ya en Internet, desvela el verdadero alcance de su erudición: "Me encontré con Cristo de manera viva y existencial hace algo más de 30 años cuando leía el Nuevo Testamento en griego, y más concretamente, la Epístola de Pablo a los Romanos".

Cierto es que las epístolas encierran grandes enseñanzas. Por la de este pasado domingo en El Mundo, confirmamos que su director es una autoridad en Lincoln, al extremo de conocer hasta los días de libranza del jardinero de don Abraham. Pero en economía, ciencia que se le atravesaba, Ramírez es ya una referencia mundial. Ayer en la tertulia de la COPE hizo gala de su capacidad profética –"si no se hubiera reaccionado (...) podríamos estar viendo en estos momentos colas delante de las entidades bancarias de España, gente presa del pánico tratando de llevarse su dinero"–, y sobre todo, de precisión: "Como hoy dice no se qué profesor de la Universidad de Virginia, cuando se está incendiando la casa, la ideología es un lujo".

"La crisis –apuntaba Rosa Montero en El País– es la noticia en la que vivimos, como gusanos dentro de una manzana. Y así, aquí estamos todos intentando decir algo propio, algo original, algo inteligente sobre el crash económico". A esa tarea se ha aplicado con denuedo en El Imparcial Román Cendoya, exhibiendo un envidiable análisis cartesiano de la realidad: "Hablo de que las bolsas han subido. El Euribor, por fin, cree en las medidas y ha bajado. El petróleo está en los 80 dólares. O sea, que las medidas financieras funcionan (...)".

Quizás, como nos pide Miguel Ángel Aguilar en El País, sea un buen momento para releer La cultura del nuevo capitalismo de Richard Sennet, incluso para leerlo por primera vez. Aunque también se puede ir al grano, a lo Sopena, una pluma objetiva y flemática, que insinúa en El Plural que el Gobierno está tomando las medidas adecuadas: "Pero qué se han creído los dirigentes del PP, esos herederos sociológicos, e incluso políticos, del franquismo y del reaccionario lema ‘¡que inventen ellos!’, poniendo a caldo, entre insultos y descalificaciones, a Zapatero (...)". Imperdonable.
Neira y la eutanasia

Sin abandonar los análisis fríos y rigurosos, la lenta recuperación de Jesús Neira dio pie a Isabel Durán, en La Espuela de Radio Intereconomía, a entonar un canto en contra de la eutanasia, ya que de haber hecho caso a "toda esa gente que pide la muerte digna", el profesor "debía de haber dejado de existir científicamente hace algún tiempo". Carlos Dávila, otro flemático, dio la puntilla: "En Leganés el doctor Montes seguro que lo hubiera hecho". Durán y Dávila existen científicamente.