Merienda de medios

Chunda, chunda... y crac

No nos dimos cuenta porque el estruendo parecía un abucheo y porque, para evitar el pánico, TVE apartó de nosotros el cáliz por si había niños en la sala. El PP lo había advertido hace tiempo y no le hicimos caso. España se rompió este miércoles a eso de las diez de la noche, aunque, en contra de lo previsto, el desgarrón no fue a la altura del Ebro, sino de la Albufera. No ha habido heridos, salvo el amor propio de algunos patriotas. El rey, lógicamente, está muy disgustado. Esto no lo arregla ni el sastre de Camps con sus ceñidores traseros.

Sonaba el chunda, chunda. El siete en la piel de toro se produjo en el tachunda. José Antonio Gómez Marín corroboraba en Onda Cero el seísmo con epicentro en Mestalla: "España está absolutamente rota. Poner al rey en sus narices una estelada, una bandera independentista, crear una pitada que obligó a TVE, en su burdo proceder, a escamotear –como si esto fuera un parvulario– al país entero un escándalo semejante es inconcebible en cualquier otro país".

Conste que en Francia también se ha pitado La Marsellesa en pleno "le jour de gloire est arrivé", pero aquello no admitía comparación. "Tal manifestación no fue el desprecio de la minoría sino de la mayoría. Testigos presenciales lo confirmaron. ‘Fue pitadísmo’. En superlativo", relataba Julián Redondo en su crónica de urgencia para La Razón. No pensaba lo mismo Alejandra Ruiz Hermosilla en El Imparcial: "Son pocos, son radicales y no cuentan con el respaldo de las sociedades que creen representar". ¿Tendría Alejandra bajo el volumen de la tele?

El caso es que, 45 minutos después, en diferido, el temblor no parecía tan grave, y hasta se nos mostraba a un aficionado del Athletic embargado de emoción con la mano en el pecho. Menos mal que Ramírez, en la Cope, detectó el ardid. "Un medio de comunicación público lo único que no puede hacer es manipular lo que ha sucedido ante las cámaras". Cuando el conde duque de Logroño lleva razón, hay que dársela. Para manipular ya están los medios privados. Como El Mundo.

Que nos zurzan

Sólo cabe lamentarse. "Es una desgracia que TVE prive a todos los españoles de una escena de ecumenismo democrático tan precisa como la vivida en Mestalla, con Sa Mayesté le Guá disfrutando desde el palco del agasajo de los nacionalistas periféricos", se leía en Libertad Digital. ¿Y el roto? Encarguemos el remiendo a La Retoucherie de Manuela y que nos zurzan.