Merienda de medios

Aznar está bien mirado

A falta de mejores pasatiempos, la campaña electoral había derivado hacia el transporte y de los Falcon pasamos sin transición al coche oficial, ese medio parecido al taxi pero con más eslora que la que Mayor Oreja utiliza para ir a misa, que al fin y al cabo es un acto público no partidista. La última aportación al debate europeo ha llegado de la mano del ministro José Blanco, que ha revelado que la protección de Aznar nos cuesta el sueldo de 51 escoltas, lo que acaba con el tópico de que el ex presidente no está bien mirado.

Acerca de la seguridad de Aznar existía ayer cierta renuencia a opinar. Se atrevió a hacerlo Matías Vallés en la Ser, aunque fue empezar a decir que "a lo mejor con 25 bastaría, a lo mejor con 10 o con 15 bastaría" y recibir la reprimenda de Francino, que es a las tertulias lo que un estadista a la política: "Pues yo creo que no debemos entrar en eso, Matías". Así, a la cervantina manera, fuese Vallés y su discurso, y no hubo nada.

En el PP, que ganó las gallegas al volante del Audi de Touriño y quiere repetir experiencia en estos comicios pilotando el avión de Zapatero, el asunto ha incomodado bastante. En Espejo Público de Antena 3, María Dolores de Cospedal hablaba de "mezquindad", "ruindad" y otras palabras acabadas en ‘dad’ como "seguridad", con la que justificaba el batallón de custodios. El socialista Ramón Jáuregui en Onda Cero aludía a la legítima defensa: "Cuando el partido se siente agredido injustamente (...) pues es lógico que se defienda". Vamos, que donde las dan las toman.

Gracias a esta suerte de venganza hemos sabido que Camps no va al baño sin coche oficial, y con motivo además, porque, como insistía Antonio Pizá por boca de una tía suya en el Diario de Mallorca, "cuando vistes un traje de 12.000 euros, no puedes viajar en un autobús o tranvía exponiéndote a que te caiga un churrete o lamparón". O que Baltar, el populargallego terror de los maricones, utiliza a su escolta para recoger a sus nietos del colegio, "pero o fai voluntariamente", tal y como se han recogido sus palabras en El Correo Gallego.

El ‘low cost’

Frente a estos políticos manirrotos, nos quedará la austeridad de Doña Sofía viajando a Londres en Ryanair. Los españoles somos tan generosos que mantenemos a la vez a nuestra Familia Real y a la de los griegos, pero ello no ha impedido que Antonio Burgos la haya bautizado en ABC como "la reina del low cost". No fastidies, tío.